El Comercio

Recuerdos del premio Pueblo Ejemplar

Asensio Martínez Cobián, un jovencísimo Felipe de Borbón, Juan Luis Rodríguez Vigil, Laura González y Manuel Ponga, en 1991, durante el recorrido por las calles de Villaviciosa.
Asensio Martínez Cobián, un jovencísimo Felipe de Borbón, Juan Luis Rodríguez Vigil, Laura González y Manuel Ponga, en 1991, durante el recorrido por las calles de Villaviciosa. / E. C.
  • «Fue algo sorprendente, no se lo se esperaba nadie», recuerda Ángel Valle, vicepresidente de Amigos del Paisaje de Villaviciosa

  • Tal día como hoy, hace veinticinco años, la asociación maliaya Cubera recibía del entonces Príncipe de Asturias el galardón de la fundación

Hoy hace veinticinco años que Joaquín Rubio Camín, presidente por aquel entonces de la Asociación de Amigos del Paisaje de Villaviciosa 'Cubera', recogía de manos de Felipe de Borbón el galardón que los reconocía como Pueblo Ejemplar. Fue un 19 de octubre de 1991. Han pasado veinticinco años, pero los valores de la organización maliaya son aún los mismos. «Seguimos luchando para solucionar idénticos problemas como la situación de Valdediós y la contaminación de la ría», afirma Ángel Valle, actual vicepresidente.

La noticia del premio pilló por sorpresa tanto a los afectados, como al resto de asturianos. «El nombre de Pueblo Ejemplar no casaba con dárselo a una asociación. Fue algo sorprendente, nadie se lo esperaba», recuerda. Fueron los precursores, era la segunda edición del galardón, de un camino por el que luego han pasado multitud de pueblos del Principado de Asturias y comunidades como los pastores de los Picos de Europa. La emoción inicial fue tal que la banda de música de Villaviciosa recorrió ese día las calles para festejar la distinción.

Ese día, un joven príncipe Felipe recorrió las calles de Villaviciosa acompañado por varios representantes de la asociación y distintas autoridades regionales. En su visita al concejo maliayo, visitó el Ayuntamiento, la zona de El Puntal y el monasterio de Valdediós donde se llevó a cabo la entrega del galardón. Su discurso ha pasado a la historia por ser la primera vez que el ahora monarca habló en asturiano en un acto público.

Renovación generacional

El jurado había destacado en el acta de la reunión que la condecoración a Cubera se debía a «haber conseguido incorporar un amplio grupo humano de este concejo a un proyecto de concienciación cívica, desde el pluralismo ideológico». Ese conjunto de personas que formaban la asociación ha ido creciendo con el paso de los años y actualmente rondan los quinientos socios. «Nuestro mayor reto es conseguir una renovación generacional», explica Delia Piris, la secretaria.

Veinticinco años que han dado lugar a muchos proyectos, entre ellos los premios de investigación para alumnos de la Universidad de Oviedo. «Ahora estamos en un 'impasse'. Queremos cambiar el formato para abrirlo a más centros educativos y aceptar proyectos, no sólo tesis». Además, la asociación baraja la celebración de un ciclo de conferencias con motivo de los 500 años de la llegada de Carlos I al concejo: «Siempre tenemos proyectos en mente como la difusión de nuestra actividad en las parroquias rurales».