El Comercio

Fallece un hombre en Villaviciosa al caerle un árbol encima

  • La familia dice que la víctima se desplomó antes de que el árbol se viniese abajo. Fue socorrido por varias personas que se encontraban con él pero no se pudo hacer nada por salvar su vida

Juan Ramón Montequín Acebedo, vecino de San Pedro de Ambás (Villaviciosa) y de 54 años, falleció poco antes de las tres de la tarde después de que le cayera encima un eucalipto que sus cuñados estaban talando en una finca familiar en Puente Arroes, en el concejo maliayés.

El suceso tuvo lugar minutos antes de las dos de la tarde, en un terreno, propiedad de su mujer y los hermanos de ésta. Juan Ramón estaba observando cómo sus familiares procedían a la corta del árbol para autoabastecerse de leña en los meses de frío que se avecinan. Pero el eucaliptó cedió y, tal y como informó el Servicio de Emergencias de Asturias (SEPA), se le vino encima. Fuentes de la familia aseguran, sin embargo, que Juan Ramón se desplomó antes en el suelo.

De inmediato, se dio aviso al 112. En la llamada, el comunicante alertaba de lo ocurrido y creía que el herido podría estar atrapado.

Enseguida se movilizó a tres efectivos del Servicio de Bomberos del parque maliayo que, una vez en el lugar, no llegaron a intervenir al comprobar que el hombre ya había sido liberado por personas se encontraban con él. También intervino la Guardia Civil de Villaviciosa.

Montequín fue atendido por el equipo sanitario de la UVI móvil de Gijón que, pese a las labores de reanimación, nada pudo hacer por salvar su vida. Falleció a las 14.50 horas y, una hora más tarde, el médico forense, acompañado por la Policía Judicial de la Guardia Civil, decretó el levantamiento del cadáver. En una primera inspección, el hombre no presentaba fracturas, por lo que no se descarta la hipótesis de que falleciera de un infarto. Para determinar las causas de la muerte, el cuerpo fue trasladado al Instituto Anatómico Forense de Oviedo, donde se espera que hoy se le realice la autopsia para, después, al mediodía, poder abrir la capilla ardiente en el tanatorio de Villaviciosa.