El Comercio

El PSOE de Carreño propone una reducción de la presión fiscal en el IBI y las plusvalías

  • También la creación de una tasa de celebración de bautizos civiles con el mismo precio que el establecido para los matrimonios

El gobierno socialista de Carreño presentó ayer un borrador para el inicio de la habitual ronda negociadora de las tasas, impuestos y precios públicos que regirán el próximo año en el concejo. En ella destaca la voluntad de una reducción de la presión fiscal sobre las familias, principalmente a través de una rebaja del 10% del tipo impositivo del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) y de las plusvalías, en casi un 40%.

Según explicó la alcaldesa, Amelia Fernández, «nuestra propuesta se centra en tres elementos fundamentales, el apoyo a la ciudadanía y a las pymes y el mantenimiento de los servicios públicos». Así, se plantea una modificación del IBI, que quedaría en un 0,531 %, para los inmuebles de naturaleza urbana; del 0,324 %, para los de naturaleza rústica y del 1,30 %, para los de naturaleza especial. En cuanto al impuesto sobre el incremento de valor de los terrenos de naturaleza urbana, la propuesta supone una reducción de los tipos de los tramos y el tipo impositivo para que no sea tan gravosa la cuota respecto a los nuevos valores catastrales. Además, se plantea otra rebaja del 20%, tanto de los porcentajes anuales como del tipo impositivo en los dos casos.

Respecto al Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras ICIO), los socialistas proponen un recorte también para las pequeñas empresas y el comercio. La rebaja se aplicaría mediante una deducción de la cuota íntegra del impuesto del importe satisfecho o que deba abonarse en concepto de tasa por concesión de licencia urbanística. En concreto, cuando se trate de obras en locales de nueva apertura, siempre y cuando el proyecto de obra no supere los 45.000 euros.

Dentro del apartado de las tasas, los socialistas presentan una modificación de la destinada a la que regula la ocupación de los nichos con carácter temporal, pasando a ser de los actuales cinco años a los diez, pudiendo ser renovable cada cinco años.

Dentro del borrador que presentó el gobierno local, destacó la creación de un precio público destinado a la celebración de las denominadas «bienvenidas a la comunidad» o bautizos civiles. Amelia Fernández defendió la iniciativa «porque es un acto civil que durante este año ya ha sido demandado en dos ocasiones y no aparece contemplado ningún precio al respecto». Añadió que «dado que se presta y supone un coste en gasto corriente y personal municipal, se propone fijar un precio público con la misma tarifa que los matrimonios civiles». Por tanto, en la celebración de un bautizo para personas empadronadas en Carreño, el precio será de 35 euros. En el caso de que la familia fuera ajena al municipio, la tarifa sería de cien euros. «Con esta cifra solo se pretende cubrir los costes que genera la prestación del servicio», apuntó la regidora. El resto de tasas, impuestos y precios públicos quedan congelados.

En los próximos días se abrirá una negociación con el resto de grupos políticos para que presenten las distintas propuestas fiscales y lograr un acuerdo.