El Comercio

Las huellas de lagarto halladas al este de playa España.
Las huellas de lagarto halladas al este de playa España. / NEL ACEBAL

El lagarto más viejo

  • Científicos del Muja identifican las primeras huellas del Jurásico de dos reptiles de esta calse que aparecen en Europa, halladas en Villaverde, Villaviciosa

Miden entre dos y cuatro centímetros de longitud y se aprecian perfectamente todos los dedos de sus extremidades inferiores y superiores. Son las huellas de las manos y los pies de dos especies de lagartos del Jurásico. Tienen 154 millones de años y fueron encontradas hace menos de una semana en un acantilado situado en la desembocadura de un arroyo de Les Vinaes, en Villaverde (Villaviciosa), al este de playa España.

Se han convertido en la primera referencia de rastros de lagartos del Jurásico descubiertas en Asturias, en España, en Europa y, según asegura el creador y director científico del Museo Jurásico de Asturias (Muja), José Carlos García-Ramos, «también en el mundo, porque hay muy pocas, somos pioneros». Al principio, los investigadores creían que podría tratarse de un cocodrilo pequeño, pero, tras limpiar la piedra y analizar en detalle las impresiones, han confirmado que se trata de dos rastros de lagartos del Jurásico. «Hace tiempo encontramos una de una mano, pero solo de un ejemplar. Estas tienen un detalle pequeño, poco relieve, pero son de dos individuos. Vemos sus pies, que es la pisada más alargada que podemos apreciar en la roca con una longitud de entre 3,5 y 4 centímetros, y de las manos, que presentan un tamaño menor y donde se diferencian con total nitidez los cuatro dedos del reptil. Se han encontrado muy pocas marcas de esta especie a nivel mundial», confiesan García-Ramos y su ayudante, Laura Piñuela.

Los expertos cuentan que «Asturias estaba entonces situada en posición paleográfica y al sur, a 33 grados latitud Norte, y ahora estamos a 43. Esta ubicación de entonces era propicia para el hábitat de cocodrilos, tortugas, lagartos y muchos dinosaurios». Los rastros hallados en Villaverde son una sucesión de huellas. García-Ramos y Piñuela destacan que se trata de «un hallazgo inédito» y de gran relevancia para la investigación debido a la escasez de este tipo de muestras a nivel mundial. Precisamente, Piñuela acudió el pasado mes de abril como invitada a un congreso en Corea del Sur para impartir dos conferencias sobre los trabajos del Muja y, según explica el director científico, «allí se trató este tema. En Corea del Sur aparecieron las primeras huellas de lagarto del Jurásico y estas de aquí son muy raras a nivel mundial».

Pero las huellas no son el único descubrimiento importante que han hecho los científicos del Muja este año. En su laboratorio, trabajan ahora en la extracción del esqueleto parcial de un ornitópodo incrustado en una roca de dos toneladas hallada en un acantilado al este de La Ñora.

El problema que tienen para estudiar este hallazgo es su extracción de la piedra. «La trasladamos en helicóptero desde el acantilado y la llevamos a cortar a una cantera de Llanes para poder trabajar más cómodos. La rebajamos una tonelada, pero todavía necesitamos trocearla más para poder sacar todas las piezas sin estropearlas», indica el director. García-Ramos quiere iniciar la excavación de la parte trasera de la roca para poder afinar más en la clasificación del fósil. Para ello, un investigador alemán va a presentar un proyecto en su país con el objetivo de conseguir dos becas para que dos estudiantes puedan venir al Muja a ayudar en la liberación del esqueleto con una hoja neumática y clasificar así esta especie de dinosaurio. «También necesitamos un escáner grande para saber a qué profundidad están los huesos en la roca y no estropear el esqueleto», dice. «La parte visible de este se ve desgastada por la erosión del mar, pero el lado oculto está completo y en buen estado», apunta.

En Tazones también encontraron otro reptil marino. El equipo ya está trabajando en su clasificación y determinación de la especie, ya que, según dicen, «podría ser nueva». Otra pieza que han recuperado los investigadores, gracias al aviso de un particular, es un nuevo ejemplar de reptil marino en la playa de Vega. Todo indica que se trata de un ictiosaurio. «Parece diferente al de Tazones. Es otro género, pero aún es pronto. Vendrá un especialista de Argentina para ayudarnos a rastrear mejor la zona porque puede haber más de un ejemplar. Ya lo tenemos en el laboratorio y vamos a ir estudiando sus piezas. Es una labor muy delicada, hay que hacerlo con sumo cuidado, porque son tan frágiles que se rompen con facilidad», valora el científico. En sus estanterías también muestran las impresiones de gotas de lluvia del Jurásico que han aparecido al oeste de Tazones.

García-Ramos cree que Asturias es una fuente inagotable del Jurásico. Piñuela, por su parte, asegura que «tenemos la tercera mejor colección del mundo».