El Comercio

Cucharones de vanguardia y tradición

Ramón Freixa, Marcos Morán, Jaime Uz y Vicente Quintanilla, en el acto de presentación de los premiados en La Colonia de Salinas.
Ramón Freixa, Marcos Morán, Jaime Uz y Vicente Quintanilla, en el acto de presentación de los premiados en La Colonia de Salinas. / JOSÉ PRIETO
  • Jaime Uz, Ramón Freixa y Marcos Morán recogen sus galardones en Salinas

La cocina de vanguardia de cuatro Estrellas Michelín se fusionó ayer con la tradición de un buen guiso a través de los chefs Jaime Uz, Ramón Freixa y Marcos Morán, que recibieron el premio 'Cucharón del buen guiso marinero' que otorga la Cofradía de la Buena Mesa de la Mar desde hace 31 años.

La Colonia de Salinas volvió a ser testigo de la presentación de los tres premiados, que como es habitual, comenzaron la jornada firmando en el libro de honor de la cofradía. El primero en dejar su huella junto a la del resto de premiados en las anteriores ediciones fue Jaime Uz, del restaurante Arbidel de Ribadesella, que fue reconocido en la categoría regional. «Es un orgullo que te den este premio, que es el primero después de conseguir la Estrella Michelín. La Cofradía hace un trabajo impecable de divulgación de la gastronomía. Para mí, la gastronomía es cultura y como tal el trabajo de estas entidades es muy importante para ponerla en valor», señaló Jaime Uz.

La categoría nacional recayó en el chef catalán Ramón Freixa, por su restaurante homónimo en Madrid. «Podría parecer un premio más, pero no lo es. Son los usuarios de nuestros restaurantes quienes nos están distinguiendo y eso para mí es un lujazo», comentó el chef, que cuenta con dos Estrellas Michelín, a la vez que añadía que «la cocina asturiana tiene mucho nivel y eso se consigue porque tenemos el mejor producto del mundo».

«En mi dedicatoria les he dado las gracias por todo el trabajo que hacen día a día por la cocina asturiana. Consiguen que cocineros de fuera se interesen por conocer Asturias, es la mejor tarjeta de visita que podemos tener para nuestra gastronomía», comentó Marcos Morán, que recogió el cucharón internacional por su restaurante Hispania de Londres. El asturiano no dudó en agradecer este reconocimiento al trabajo realizado, «es un premio al trabajo que hacemos a diario para poner a Asturias en el mapa internacional y que encima venga de casa hace que sepa mejor».

Los tres cocineros compartieron ayer durante la presentación de los galardones su receta para conseguir el mejor guiso. Buen producto, práctica y calidad. «El truco está en ponerle corazón. Sin tradición no habría platos de vanguardia», explicó Freixa, mientras que Morán añadía que «el éxito está en guisar muchas veces, en equivocarte hasta conseguir el plato perfecto». En este sentido Jaime Uz lanzaba un mensaje a los cocineros noveles, «cuando entran becarios a las cocinas se sienten menospreciados si les mandas hacer un guiso, cuando es justo lo contrario. Si sabes hacerlo tienes la base para hacer todo lo que quieras».

Los premiados se acercaron también a conocer el Museo de Anclas de La Peñona para después participar en una comida en Casa Gerardo, que terminó con una reunión con la Academia de Críticos Gastronómicos. Ya por la noche se celebró la entrega oficial de los cucharones en el Real Balneario de Salinas, donde cofrades y chefs compartieron mesa para degustar un menú marinero compuesto de cinco platos de arribada, con los productos asturianos como unión, una elaboración de embarque (lomo de lubina al natural sobre Packchoy y tomate), una de singladura (cordero confitado sobre espuma de patata) y como atraque, torrija de vainilla con su helado.

En la cena estuvieron junto a los premiados familiares, amigos, autoridades locales y regionales, además de los socios de la Cofradía de la Buena Mesa.