El Comercio

Las vacunas, en el bar

Mari Paz Marinero inyecta la vacuna a Ángel Prida, vecino de Moratín.
Mari Paz Marinero inyecta la vacuna a Ángel Prida, vecino de Moratín. / A. G.-O.
  • El ambulatorio de Villaviciosa atenderá a más de 2.000 personas durante la campaña de este año, muchas de ellas en la zona rural

  • Los vecinos de Breceña no quieren pincharse contra la gripe en la sede vecinal y prefieren el chigre del pueblo donde siempre se puso

Los vecinos de la parroquia de Breceña, en Villaviciosa, llevan más de veinte años recibiendo las vacunas contra la gripe en el bar del pueblo. «Es una tradición», aseguran. Por eso, este año se han negado a acudir a la sede de la asociación de vecinos, ubicada en las antiguas escuelas. El cambio de emplazamiento se produjo tras una solicitud de la agrupación vecinal, que considera que el local era más adecuado para llevar a cabo ese servicio. La decisión no sentó bien al resto de residentes, que no están de acuerdo con el cambio. El cisma está servido.

De hecho, ayer, la enfermera encargada de la campaña en las zonas rurales se acercó a la sede vecinal, pero tan solo dos personas acudieron a la cita. El resto esperó por la vacuna, como cada año, en el bar. «Lo teníamos todo preparado para hacerlo aquí», explica el vicepresidente de la asociación Jesús Llera. Sin tocar quedaron el café, los refrescos y los zumos dispuestos para quienes fueran a ponerse la vacuna. Llera lamentó la reacción del pueblo. «No creo que el bar sea el mejor sitio para hacerlo. Muchos de los miembros de la asociación no vivimos aquí y hemos venido solo para abrir», lamentó.

El resto del pueblo considera innecesario el cambio de ubicación. «Para nosotros es más cómodo hacerlo en el bar, llevamos así más de veinte años y nunca hubo ningún problema». Defienden que la mayor parte de ellos viven en las cercanías del chigre por lo que les viene mejor y no necesitan ningún desplazamiento. Para ellos es un error cambiar algo que ha funcionado hasta ahora.

La diferencia de opiniones ya se puso de manifiesto hace un par de años, cuando se llevó a cabo el primer intento para cambiar el punto de vacunación. En ese momento las críticas de los vecinos lograron detener la nueva propuesta. No fue así este año, cuando el Ayuntamiento, tras recibir la solicitud de la asociación vecinal, decidió modificar la ubicación. «No sabemos que quieren conseguir con esto, pero dos personas no pueden decidir por todo el pueblo», insisten los afectados por la situación.

Sala de vacunación

Breceña es una de las muchas parroquias que durante más de un mes recibirán el servicio de vacunación a domicilio.

El programa, puesto en marcha por el ambulatorio y el ayuntamiento maliayo, busca facilitar el desplazamiento de las personas mayores.

Solo en este año atenderán a más de 2.000 personas, muchas de ellas de la zona rural. Además, los vecinos que quieran acudir al centro de Salud pueden hacerlo de 13 a 14 horas. De hecho, el centro tiene habilitada especialmente una sala para agilizar la vacunación.