El Comercio

Dos trabajadoras de la residencia del Portal denuncian al Ayuntamiento

  • Las afectadas acusan al Consistorio de Villaviciosa de no querer mantenerles la reducción de jornada compactada que tienen desde 2011

Dos trabajadoras de la Residencia de Nuestra Señora del Portal han denunciado al Ayuntamiento de Villaviciosa bajo la acusación de atentar contra sus derechos laborales. Las afectadas aseguran que el Consistorio les niega la reducción de jornada compactada de la que venían disfrutando desde 2011. El primero de los juicios tendrá lugar mañana a las 11 horas en el juzgado número 1 de Gijón.

Ambas partes habían llegado a un acuerdo en julio del pasado año para resolver este enfrentamiento. En aquel momento, el Ayuntamiento aceptó todas sus demandas. Les permitió seguir con la jornada como hasta entonces y les abonó los honorarios de la abogada siempre y cuando desistieran de su intención de continuar por la vía judicial. Fue el propio alcalde, Alejandro Vega, quien se puso en contacto con ellas días antes del juicio para intentar encontrar una solución.

El acuerdo estuvo vigente hasta finales del mes de agosto cuando, en una reunión con varios trabajadores, les informaron de que a partir de 2017 deberían reducir su jornada día a día. Según les explicaron en dicho encuentro, la decisión se tomaba ante la necesidad de modificar los horarios tras un informe desfavorable de una inspectora de trabajo, quien había acudido al centro cuando comenzaron las discrepancias.

Esta explicación no convence a las afectadas, ya que el número de empleados sigue siendo el mismo. «Nosotras no queremos que nos beneficien. Este es un derecho que tenemos», aseguran.

El objetivo de esa reunión era llegar a un acuerdo para la modificación de los horarios. Sin embargo, como se enteraron días después, los cambios ya estaban aprobados una semana antes.

Esta problemática surge tras la decisión del Gobierno central de cambiar la ley que rige la reducción de jornada que impide cogerla de forma compactada. Aún así, sostienen que esta modificación no les afectaría ya que ellas ya la habían solicitado años atrás. «Llevamos así desde 2011. Cada seis meses tenemos que modificar la jornada y siempre es lo mismo que sí, que no», explican.

Reunión de las partes

En la actualidad, son cuatro las trabajadoras que disfrutan de la jornada reducida compactada, aunque solo dos han decidido ir por la vía judicial. «Pase lo que pase va a ser la decisión de un juez y ya no se va a poder cambiar», afirman. Ellas han intentado mantener varias reuniones para intentar encontrar otra solución, pero «ha resultado imposible». «Llevamos tiempo diciendo que debemos juntarnos todas las partes. Nosotras, la gestión de la residencia y el Ayuntamiento, pero no quieren», lamentan.