El Comercio

Homenaje entre paisanos

Marcelino García Toral, Etelvina Flórez Campo y Vicente Gutiérrez Solís, los homenajeados por la asociación de San Justo y San Pastor.
Marcelino García Toral, Etelvina Flórez Campo y Vicente Gutiérrez Solís, los homenajeados por la asociación de San Justo y San Pastor. / P. UCHA
  • Marcelino García Toral recoge en Villaviciosa la Castaña de Azabache con palabras de ánimo para el Sporting y elogios a la trayectoria del Lealtad

Cerca de doscientas personas se dieron cita ayer en Venta Las Ranas para participar de la celebración organizada por la Asociación de Vecinos San Justo y San Pastor, que este año entregó su Castaña de Azabache a Marcelino García Toral.

«Estoy muy agradecido porque es aquí donde nací, donde me crié y fui creciendo y conociendo a muchas de estas personas», decía el entrenador nacido en Careñes nada más llegar a la nave en la que se celebraba el festejo. García Toral también se refería al Sporting; «siempre con el deseo de que logre el máximo de victorias y que pueda cumplir el objetivo, que no es otro que seguir en Primera un año más». Y, junto a sus paisanos, dedicaba palabras de elogio a la labor que realiza el Lealtad. «Tiene muchísimo mérito lo que ha hecho y hace en estas últimas temporadas», decía sobre el equipo. Así, hacía hincapié en que en Segunda B los presupuestos que manejan los clubes son elevados, lo que daba especial importancia a la continuidad del equipo en esta categoría sobre todo teniendo en cuenta el tamaño de la capital maliaya. «Es fenomenal», insistió sobre la trayectoria del club villaviciosino.

Marcelino García Toral -que recibió la Castaña de Azabache por su «trayectoria como jugador y entrenador, además de por mantener su vinculación con Villaviciosa- realizaba estas declaraciones nada más llegar a la nave de Venta Las Ranas en la que se celebró un magüestu muy especial, en el que además se premió a otras dos personas, Vicente Gutiérrez Solís y Etelvina Flórez Campo. Al primero por su trayectoria en los movimientos vecinales y a la segunda por su veteranía. «Nunca me habían hecho un homenaje», reconocía emocionada esta última, quien vivía ayer una celebración anticipada de su cumpleaños. El próximo día 2 de diciembre soplará 88 velas.

Natural de Cangas del Narcea, Etelvina reside en San Justo y ayer, junto a varios de sus familiares -tiene dos hijas, dos nietos y un bisnieto-, disfrutaba de la fiesta mientras recordaba que la vida la llevó por varias ciudades, como Madrid, antes de recalar al frente del bar La Obra y del Molín.

Además de su alegría por este premio, Etelvina también expresaba su preocupación por el futuro. «Cada vez está todo peor, no hay nadie que nos atienda...», decía sobre el día a día.

E igualmente con emoción recibía su mención especial Vicente Gutiérrez, quien fuera presidente de la Confederación de Asociaciones Vecinales de Asturias (Cavastur) y que sigue todavía al frente de Torre de los Reyes, colectivo langreano que está a punto de alcanzar sus bodas de plata.