El Comercio

Caritas ayuda a cuarenta familias de Las Vegas con dificultades económicas

Fini y Lines, voluntarias de Cáritas Las Vegas son las encargadas de atender a las familias.
Fini y Lines, voluntarias de Cáritas Las Vegas son las encargadas de atender a las familias. / JOSE PRIETO
  • La entidad parroquial invierte más de 4.000 euros mensuales en vales de alimentación, recibos de luz, gas o de alquiler

Cáritas parroquial de Las Vegas atiende mensualmente a cuarenta familias de la localidad con problemas económicos, aunque en ocasiones la cifra aumenta hasta las 45. Estas ayudas le suponen un gasto mensual que supera los 4.000 euros, repartidos entre vales de alimentación y recibos de varios conceptos como luz, gas o alquiler de vivienda, entre otros.

La capacidad de autofinanciarse de la entidad es básica para poder subsistir y ayudar a las familias, por eso, este fin de semana organizan un mercadillo solidario en el centro Tomás y Valiente en el que pondrán a la venta objetos donados por comercios y juguetes, y con el dinero recaudado pretenden hacer frente a la campaña de Navidad. «Son muchas familias y en estas fechas los cheques que les entregamos son mayores que en otros meses, por eso la cantidad que necesitamos es mayor. Siempre hacemos coincidir el mercadillo con la Navidad por este motivo», explicaba ayer María Constancia Rodríguez, presidenta de Cáritas parroquial de Las Vegas.

Además del mercadillo, la entidad volverá a organizar una sesión teatral a mediados de diciembre, con la misma finalidad recaudar el máximo dinero posible. «El Ayuntamiento nos subvenciona, pero con eso nos da para cuatro meses nada más y a las familias hay que ayudarlas todo el año. Con la colecta del tercer domingo, las cuotas de los socios y estas actividades vamos tirando», apuntó la presidenta.

Cada lunes, las voluntarias de Cáritas reciben a las personas que acuden a ellas en busca de ayuda. «Son muchas las familias de Las Vegas que lo están pasando mal, porque aunque también ayudamos a algunas de Molleda estas son las menos, se queda casi todo en Las Vegas», explicó María Constancia Rodríguez, que también hacía hincapié en que «en ocasiones no te piden que les pagues la luz o la renta, sino los medicamentos porque no pueden. Además, con el comienzo del curso casi todo nuestros fondos van a la compra de material escolar para los niños porque de otra manera sería imposible que lo tuvieran».