El Comercio

La situación del servicio de limpieza enfrenta a trabajadoras con el gobierno

A la sesión plenaria acudieron varias trabajadoras del servicio de limpieza de edificios municipales.
A la sesión plenaria acudieron varias trabajadoras del servicio de limpieza de edificios municipales. / MARIETA
  • Una de las trabajadoras denuncia sufrir «acoso repetido» y amenaza con denunciar mientras que el alcalde apunta a «problemas internos» del equipo de trabajo

La situación del servicio de limpieza de los edificios municipales centro ayer buena parte de la sesión plenaria en Corvera y ocasionó un tenso enfrentamiento entre varias de las trabajadoras de la contrata y el gobierno local. Ambas partes ya habían mantenido anteayer una reunión en la que se abordó el contenido de una moción presentada por Somos solicitando la remunicipalización del servicio, y en la que el alcalde, Iván Fernández, pidió a las empleadas que firmasen un escrito en el que manifestaban su disconformidad con esta vuelta a la gestión pública.

La polémica no surgió durante el debate de las mociones, sino en el turno de ruegos y preguntas, después de que el portavoz de Somos Corvera, Rogelio Crespo, inquiriese al regidor acerca de ese encuentro. Fernández admitió haber mantenido la reunión en el Tomás y Valiente con algunas de las trabajadoras de la plantilla para exponerles las mociones que se iban a tratar en el Pleno. Según explicó, la cita se había producido por iniciativa de las propias trabajadoras, y destaco que incluso se permitió la entrada a alguna que no había sido convocada y que acudió «por su propia cuenta».

«Acoso constante»

«Quería contarles yo mismo lo que íbamos a debatir aquí. Ellas me dijeron que estaban de acuerdo con nosotros y les sugerí que firmaran una hoja donde dijera eso. Es más una de ellas me pidió tiempo para leérsela y le dije que no, que si querían que firmaran que yo me iba», apuntó el alcalde.

Tras su intervención, fueron las propias interesadas las que pidieron hablar. Además de poner sobre la mesa problemas internos del servicio, una de las trabajadoras acusó al equipo de gobierno de sufrir «acoso constante en su trabajo» y les advirtió que estaba dispuesta a denunciarlo. «Ya no puedo más», exclamó. Según otra de las empleadas del servicio, no fueron ellas quienes pidieron la reunión sino que «fue el alcalde quien llamó a algunas de nosotras a una reunión y a otras nos dejó fuera». Esta trabajadora aseguró además que habían querido «ver el papel que quería que firmáramos y no se nos dejó». Denunciaron también la falta de material para realizar sus tareas habituales. No tengo un uniforme decente, se lo pido a la empresa y no me lo dan», afirmó.

Una tercera trabajadora calificó de «infundadas» las críticas de la oposición sobre el servicio, y criticó que los grupos no hubieran acudido a sus puestos de trabajo ni recabado la opinión de toda la plantilla.