El Comercio

Festejos acusa al PP de «confundir» a los vecinos sobre las fiestas populares

  • El concejal Roberto Santiago niega que la subvención municipal sea la causa de que algunas localidades dejen de organizar los eventos

La concejalía de Festejos respondió ayer las acusaciones del PP acerca de la «dejadez» municipal con las fiestas populares. Para su responsable, Roberto Santiago, los populares «están confundiendo a los vecinos. La ley está para hacerla valer y cumplir. En ese sentido, todos los trámites que conlleva la organización de un evento festivo son innegociables. Es cierto que puede resultar tedioso y que ocupe más tiempo del esperado, pero no es cierto que por un papel más o menos se dejen de hacer fiestas en los pueblos», recalcó el edil de Izquierda Unida.

El PP culpaba al equipo de gobierno de exigir demasiados trámites a las asociaciones organizadoras y pedía que «se realicen desde el Ayuntamiento contratos globales para algunos de los servicios exigidos como la seguridad, las ambulancias o las carpas», explicó su portavoz Jesús Pablo González-Nuevo Quiñones. En este sentido, el concejal de Festejos rechazó la propuesta. «No podemos hacer contratos conjuntos porque lo que vale para una fiesta no vale para otra, ya que no tienen las mismas expectativas. Sí podemos hacer de mediadores y que ellas mismas se organicen y se pongan de acuerdo antes de contratar los servicios, pero desde el Ayuntamiento no podemos hacer nada».

Además, Roberto Santiago insistió ayer en que «no se puede confundir a la gente diciéndole que las localidades dejan de realizar sus fiestas por culpa de la subvención municipal, porque es falso. En los dos últimos años la entidad que menos creció se llevó un 20% más de ayuda. Las que lo han ido dejando ha sido por diferentes motivos, pero casi la tercera parte del presupuesto se destina a subvenciones de diferentes tipos y el resto del dinero va para las principales fiestas del año. Está muy bien repartido, no como dice el PP».

González-Nuevo Quiñones también culpó al Ayuntamiento de «dejadez» y de no ayudar a las organizaciones para resolver sus problemas burocráticos. «No es cierto, no somos pasivos ni insensibles. Nos desvivimos por ayudarles en todo y hay que valorar los esfuerzos que hacen los funcionarios para que las fiestas lleguen a tiempo, con calidad y con total seguridad. Tenemos pendiente una reunión con todas las asociaciones en la que se hablará de todos estos temas además del de la SGAE, con el que llevamos trabajando semanas», recalcó Roberto Santiago.