El Comercio

Afronta una pena de cinco años por intento de homicidio de su exmujer

La Fiscalía del Principado de Asturias solicitó ayer una condena de cinco años de cárcel para un procesado por clavar un destornillador en el abdomen a su ex mujer en Carreño en 2014. Inicialmente, el ministerio fiscal había solicitado una condena de un año por malos tratos, pero luego cambió su petición durante la vista. El juicio se celebró ayer, en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Asturias, con sede en Oviedo.

El hombre, que afronta también una pena de seis años de alejamiento, tuvo que ser separado de la víctima por un compañero de ésta para evitar un daño mayor en la agresión, según se trató ayer durante la vista. Según el escrito del ministerio fiscal, el procesado, sobre las 20 horas del 15 de agosto de 2014 en Carreño, inició una discusión con su exesposa.

En el transcurso de la misma, cogió un destornillador de veinticuatro centímetros de longitud (once eran del mango) y se dirigió hacia a la mujer, que salió corriendo aunque el procesado comenzó a perseguirla. Cuando, finalmente, la alcanzó, la agarró fuertemente del brazo derecho y le clavó el destornillador en el abdomen unas cuatro veces, aunque no afectaron a ningún órgano vital.

A consecuencia del ataque, la mujer sufrió lesiones de las que tardó en curar catorce días y le quedaron como secuelas cuatro cicatrices y un trastorno adaptativo de tipo ansioso, no afectando a ningún órgano vital.

La perjudicada renunció a toda indemnización que pudiera corresponderle. El 16 de septiembre de 2014 el Juzgado de Violencia Sobre la Mujer número 1 de Gijón ya había acordado una orden de protección que prohibía al procesado acercarse a la mujer a menos de doscientos metros, ni comunicarse con ella por cualquier medio, medidas que estarán en vigor hasta que exista sentencia penal firme u otra resolución las modifique o deje sin efecto.