Los vecinos critican la ausencia de visibilidad en los cruces de acceso al barrio de Montico

Victorio Fernández, frente a uno de los cruces.
Victorio Fernández, frente a uno de los cruces. / A. G.-O.
  • Piden que se modifique metro y medio el trazado de la AS-326 a su paso por Ambás para aumentar la seguridad

Los vecinos del barrio de Montico, en la parroquia carreñense de Ambás, urgen una solución a la ausencia de visibilidad de los dos únicos accesos que existen a sus viviendas. En ambos cruces se ve con dificultad a los vehículos que llegan desde la izquierda. Esta situación les obliga a situar el coche más adelante de lo permitido o a salir sin estar seguros de si viene otro conductor por la vía. «Es un peligro porque además los coches y camiones pasan a toda velocidad», critica Victorio Fernández, presidente de la Asociación de Vecinos Santiago de Ambás.

En obras

El Principado está actualmente asfaltando la carretera AS-326 a su paso por ambos accesos, de ahí que los vecinos propongan aprovechar para modificar metro y medio el trazado de la carretera, adelantar el Stop de los cruces y ganar visibilidad. «Estamos preocupados. Ya hubo algún accidente, pero parece que hasta que no vuelva a pasar algo no van a hacer nada», lamenta Fernández.

La primera de las salidas se encuentra a pocos metros de las naves de la empresa Eulen. En ese caso, para poder adelantar la señal de Stop habría que eliminar una pequeña zona verde que hay justo delante. Más fácil sería modificar el trazado en el segundo de los accesos. El proyecto consistiría en ampliar la AS-326 una distancia de metro y medio a lo largo de unos diez metros, coincidiendo con el cruce hacia el barrio de Montico. De esta forma, los coches podrían parar unos metros más adelante y así aumentaría la visibilidad del lado izquierdo. Esta propuesta ha sido valorada desde la Dirección General de Carreteras, quienes ya han medido la distancia que debería ampliarse para aumentar la seguridad. La falta de presupuesto ha hecho imposible llevara cabo la propuesta de los vecinos, quienes insisten en que el gasto ahora mismo sería mínimo si se compara con esperar a hacerlo dentro de unos meses.