Una boda sin salir de Villaviciosa

Una modelo desfila con uno de los trajes de la nueva temporada de Novias Arantxa.
Una modelo desfila con uno de los trajes de la nueva temporada de Novias Arantxa. / A. G.-O.
  • El concejo acoge su primera feria con todo lo necesario para celebrar una ceremonia y para cualquier tipo de presupuesto

Es uno de los días más importantes en la vida de una persona y también uno de los negocios que más ha crecido en los últimos años. Las bodas se han convertido, para muchas personas, en un artículo de lujo al que, no obstante, no todos pueden acceder. El restaurante, el fotógrafo, los detalles para los invitados y, lo más importante de todo, el traje de los novios. El aumento en los precios ha hecho que aquellos que deciden casarse opten por celebraciones más pequeñas, donde los detalles cobran protagonismo. La I Feria de Bodas, Bautizos y Comuniones de Villaviciosa, organizada por la Asociación de Autónomos, Servicios y Comerciantes del concejo (Acosevi), reunió este fin de semana a representante de todos los sectores implicados en estas ceremonias.

Los precios pueden variar dependiendo de los invitados o del nivel de exigencia de los novios. Una de las primeras cosas que suelen reservarse es el restaurante. En Amandi el presupuesto más barato se sitúa en noventa euros por invitado, mientras que el más caro ronda los 150. Todos incluyen aperitivo, cena y barra libre. ¿Qué varía entonces? Los productos. El menú básico lleva langostinos, mientras que en uno más elaborado se incluye bogavante. Además, hay parejas que optan por colocar una mesa buffet de quesos asturianos, algo por lo que cada vez se decantan más contrayentes. El precio también engloba la decoración. «Desde hace dos o tres años tiene mucha importancia. Cada vez hay más bodas temáticas o con un estilo propio», explica Patricia Mieres.

A la hora de celebrar una boda, uno de los artículos fundamentales son las alianzas. La Unión Azabachera de Villaviciosa elabora diseños únicos y originales, cuyo precio varia dependiendo de la medida. El precio medio oscila entre los 150-160 euros para un anillo de azabache y plata. En el caso de que los novios prefirieran oro, el coste podría ascender de forma considerada. «Un centímetro más ancho, ya varía mucho el precio», explica María Pérez.

El traje de la novia

Pero, sin duda, la pieza por excelencia es el vestido de la novia. En Novias Arantxa pueden comprarse trajes que cuestan desde quinientos hasta 2.000 euros. La firma, la calidad del género, los complementos... Son algunos de los detalles que marcan la diferencia. «La gente mira mucho por el dinero, pero sigue preocupándose bastante por el vestido», asegura Arantxa Fernández.

Otra de las piezas clave es el fotógrafo. Un pack de preboda, preparativos de la celebración y ceremonia puede alcanzar los 1.400 euros. A eso habría que sumarle, si se quiere, el vídeo por 900. En Mimosa 27, empresa ubicada en Camoca, cuidan mucho los detalles e incluyen en el precio una caja serigrafiada con un USB y veinte fotos en papel de algodón.