La chef Andrea Muñoz roza la excelencia culinaria

Andrea Muñoz recoge su diploma de manos del cocinero Quique Dacosta.
Andrea Muñoz recoge su diploma de manos del cocinero Quique Dacosta. / LVA
  • La alumna de la Escuela de Hostelería de Pravia participó ayer en la final del V Premio Promesas de la Alta Cocina de Le Cordon Bleu Madrid

Andrea Muñoz Pasarín lo puso literalmente todo sobre la mesa -más bien el plato-, pero aún así no fue suficiente para alzarse con el máximo galardón que otorgó ayer la prestigiosa institución culinaria Le Cordon Bleu Madrid tras la final del V Premio Promesas de la Alta Cocina. La distinción recayó en manos del catalán Ezequiel Álvarez, al que siguió en segundo puesto Ausiàs Signes, si bien el jurado apuntó el «destacado papel» que jugó la praviana.

La joven tuvo que enfrentarse a otros nueve cocineros amateurs que, como ella, competían para conseguir una beca íntegra para cursar un diploma valorado en más de 21.000 euros en Le Cordon Bleu Madrid, la tercera sede europea de la famosa escuela francesa tras las históricas localizaciones en París y Londres. Los participantes acudían desde diversas provincias, siendo la estudiante de la Escuela de Hostelería de Pravia la única representación asturiana.

Si para firmar su pase a esta final Muñoz había optado por cocinar un plato a base de carne, 'Conejo franco-astur', ayer la joven optó por dar protagonismo a un ingrediente bien conocido en las cocinas cantábricas: el rodaballo. La cocinera preparó una elaborada y refinada receta que tituló 'Rodaballo Dieppoise con ravioli crujiente de ajo asado y espinacas y jardín de los sabores'. Con ella puso a prueba todas sus capacidades para medirse cara a cara y de manera muy digna con los mejores pinches amateurs de todo el país.

Quique Dacosta, el prestigioso chef que presidía el jurado, destacó precisamente el altísimo nivel presente en esta 'finalísima'. «La experiencia ha sido vibrante, se puede medir en la cantidad de energía positiva que transmitían los platos», apuntaba el juez justo antes de admitir que «al final concursar no tiene que ser nada fácil, no había ninguno al que no le temblara el pulso» y dar por ello la enhorabuena a todos los participantes.

El jurado también estaba integrado por Omar Malpartida, chef del restaurante Tiradito que atesora numerosos reconocimientos, el periodista Carlos Maribona, crítico gastronómico en el diario 'ABC', y un equipo de dos cocineros profesores de la escuela, Erwan Poudoulec y Carlos Collado. En las anteriores ediciones ya había un altísimo nivel incluso en la composición de este tribunal, con la participación de personalidades de la talla de Joan Roca o Pedro Subijana.

Aunque no ha logrado el primer puesto, Andrea Muñoz continuará su formación en la Escuela de Hostelería de Pravia alentada por haber participado en un certamen de la talle del de Le Cordon Bleu Madrid, gracias al cual a descubierto en profundidad su potencial culinario.