El Comercio

Sidra y romeros en Castiello de la Marina

El escanciador ofrece la cata a un miembro del jurado.
El escanciador ofrece la cata a un miembro del jurado. / CITOULA
  • Veinte productores del concejo participan en el concurso que elige el mejor palo. José Marcos resulta ganador tras un reñido desempate

El buen tiempo acompañó ayer los festejos en honor a San Juan Bautista que ayer vivieron su día grande en la población maliaya de Castiello de la Marina. En esta edición, y tras más de tres décadas de fiesta en La Carbayera, las celebraciones regresaron al prau donde tradicionalmente, hasta los años ochenta, se desarrollaban estos festejos ubicado a escasos metros de La Carbayera y de la iglesia. El motivo del cambio de ubicación, según apuntó Pablo Riera, de la comisión de fiestas, «es que contamos con un espacio mayor para estar más cómodos».

La jornada festiva arrancó con la tercera edición del concurso de sidra casera, más conocido como Memorial 'Manolo Los Piñares', en homenaje a «un vecino, experto en esta bebida, que era requerido en todo el concejo para catar los palos». En esta ocasión, el Memorial reunió a veinte productores maliayos. El jurado, compuesto por cinco lagareros de Villaviciosa, llevó a dos de los participantes al desempate. Finalmente, el premio ganador recayó en José Marcos, que, por primera vez, acudió a esta cita. Además de los cien euros de premio en metálico recibió un diploma acreditativo, una comida en un restaurante de la parroquia así como «corchos y otros productos necesarios para elaborar esta bebida», explicaron desde la comisión.

En segundo lugar, se clasificó Octavio García, vecino de Argüero, muy conocido en la parroquia por su participación en las anteriores ediciones. En su caso, el premio en metálico fue de 70 euros. También recibió el correspondiente diploma acreditativo. El tercer puesto fue para el maliayo José de la Vega.

Los caballos tomaron el relevo al concurso. Una decena de romeros a lomo de sus ejemplares participaron en este encuentro y recorrieron el prau de la fiesta para que los participantes en los festejos contemplasen la belleza de los equinos. «Siempre hubo mucha afición al caballo en la parroquia y para fomentar el tema decidimos organizar este encuentro que siempre reúne a numeroso público», dijo.

La fiesta continuó por la tarde con una concentración de vehículos clásicos, animación infantil y una laconada donde se sirvieron más de medio millar de raciones. La orquesta Assia, por la noche, fue la protagonista de la verbena nocturna que reunió a cientos de personas que también disfrutaron de los fuegos artificiales.

Hoy, durante toda la mañana, se celebrará el IV Mercadillo artesanal que contará con puestos de artesanía, ropa, cuero, comida, bisutería y juguetes. A las 13.30 horas, habrá un desfile de perros y, por la tarde, la tradicional corderada.

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