El acusado de grabar a su compañera en ropa interior en Gozón niega ante el juez que fuese él

El acusado protege su rostro antes de prestar declaración. / A. G.-O.
El acusado protege su rostro antes de prestar declaración. / A. G.-O.

«Soy inocente. No debería estar aquí», clamó. La Guardia Civil no encontró fotos ni vídeos de la empleada en su móvil

A. G.-OVIES AVILÉS.

El acusado de haber grabado a su compañera en ropa interior mientras se cambiaba en el vestuario de la empresa en la que ambos trabajaban, ubicada en la parroquia gozoniega de Laviana, negó ayer ante el juez ser el culpable de los hechos que se le imputan. Según defiende su abogado, «los indicios no son claros», puesto que la Guardia Civil no encontró ni vídeos ni fotografías en su teléfono móvil.

Los hechos denunciados se produjeron en junio de 2016. La mujer, que responde a las iniciales de M. S. G, estaba cambiándose en el vestuario de la empresa, sobre las 7.15 horas, cuando, según relató ante el juez, vio un teléfono detrás de un tabique. «En ese momento salí corriendo», relató, y vio irse a un hombre que vestía pantalones vaqueros y camisa clara de cuadros. Fue entonces cuando llamó a la responsable de riesgos laborales y seguridad la compañía, A. M. G, quien junto a otro compañero, comprobó las cámaras de seguridad para ver si podían localizarle. En su declaración, esta testigo reconoció que ni el dispositivo de la fachada principal ni en el de la trasera mostraron al imputado.

La trabajadora destacó que ese día tanto ella como la responsable de riesgos laborales se percataron de que había un coche mal aparcado en una zona poco habitual. Tras el visionado de las cámaras, y contrastar esta matrícula con la del turismo del acusado comprobaron que se trataba del mismo coche. También afirmaron que su vestimenta coincidía con la ropa que llevaba la persona que salió corriendo.

Miedo

En su defensa, el imputado, que se enfrenta a tres años de prisión, negó los hechos. «Soy inocente. No deberíar estar aquí», manifestó, tras explicar que no había declarado ante la Guardia Civil «por miedo». La Fiscalía pide para él una pena de cárcel al considerar que hay «indicios purales y varios» para probar los hechos, aunque ninguno de carácter directo. Una postura que no compartió el abogado defensor, quien aseguró que «no hay pruebas de que haya grabado imágenes. Es posible que fuera otro».

En su alegato el letrado de la defensa explicó que «en las cámaras de seguridad se ve una camisa clara, no de cuadros como afirman los testigos, y que las horas no casan con las declaradas. Aquí no se ha dicho, pero ante la Guardia Civil afirmaron que la hora de la cámara tiene un retraso», apuntó. Además, señaló, que las grabaciones fueron entregadas por una trabajadora de la empresa a la Guardia Civil, lo que no asegura que «no hayan sido manipuladas». El juicio quedó visto para sentencia.

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