Amandi celebra los Remedios por segundo año tras su recuperación

Los vecinos de Amandi se reunieron en un pincheo al término de la misa. /  A. G.-O.
Los vecinos de Amandi se reunieron en un pincheo al término de la misa. / A. G.-O.

Medio centenar de vecinos se reúnen en esta cita que rescataron en 2016, después de un paréntesis de un siglo

A. G.-OVIES VILLAVICIOSA.

Es una fiesta familiar y acogedora. Los Remedios, en Amandi, no reúne a grandes multitudes pero sirve para el encuentro y confraternización de los vecinos de la parroquia, que salen a la calle para disfrutar de una tarde de donde no falta la música y la buena comida, entorno a una mesa y un mantel.

Medio centenar de vecinos se dieron cita ayer en una celebración que fue recuperada por la Asociación Cultural y de Festejos Puente San Xuan el pasado año. Llevaba más de un siglo sin celebrarse y, si bien se desconoce la fecha exacta, los vecinos decidieron situarla el 10 de octubre. «En otros lugares lo hacen en primavera», explica el presidente de la entidad, José Antonio Fernández. El principal problema al que se enfrentan es que al caer por semana, el número de asistentes disminuye, aunque desde la organización esperan poder ir asentándola poco a poco en el calendario festivo hasta ser una cita ineludible para los residentes en Villaviciosa y alrededores.

La jornada de ayer comenzó a primera hora de la tardem con una homilía a cargo del párroco local Carlos Capellán, quien no dudó en sumarse después al picoteo preparado por los vecinos. Fue entonces cuando comenzó la parte más lúdica. La música tradicional empezó a sonar y el público no dudó en acercarse a contemplar los productos artesanales de los diversos puestos. La celebración se alargó hasta bien entrada la tarde.

«Los mayores decían que había un mercado y ahora tenemos puestos con artesanía y comida»

Talleres y cursos

Una de las peculiaridades de esta festividad es el mercadillo que instalan a las puertas de la capilla de San Juan. «Las personas mayores recordaban que había un mercado, por lo que decidimos intentar emularlo», afirma Fernández. En sus puestos, pueden encontrarse estampas de la virgen de Los Remedios, nueces, piezas de madera elaboradas a mano, cestos de mimbre y muñecas vestidas con el tradicional traje asturiano. La encargada de la confección es Charo Espiniella, de Colunga, quien en estos dos años no ha faltado a la cita maliaya. «Aprendí a bordar en el colegio de Villaviciosa y soy muy buena amiga de una de las vecinas. Es ella quien me insista para que venga», explica. Elaborar uno de sus vestidos puede llevarle, dice, «toda la tarde y parte de la noche». Y es que esta artesana cuida hasta el último detalle. «Llevan mucho trabajo», reconoce.

La Asociación Cultural y de Festejos de Amandi cuenta con una amplio calendario de actividades, que ayer aprovecharon para anunciar. Las próximas citas tendrán lugar a a finales de mes. El miércoles 25, las antiguas escuelas de la parroquia acogerán un taller para la restauración de los cabezudos, a cargo de José Miguel Beneyto, especialista en este tipo de trabajos. Además, los días 30 y 31 habrá un curso de repostería de la mano de Esther Freile. Ambos tienen plazas disponibles.

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