75 años de vinos, conservas, tertulias y periódicos

El establecimiento dispone de tienda, bar y estanco. / PATRICIA BREGÓN
El establecimiento dispone de tienda, bar y estanco. / PATRICIA BREGÓN

El bar-tienda Casa Demetrio de Naveces celebra su aniversario con una gran fiesta este domingo Los actuales gerentes del establecimiento, que es además estanco, parada de taxi y recepción de apartamentos rurales, son los nietos del fundador

SHEYLA GONZÁLEZ NAVECES.

Aroma a café, charlas que se convierten en tertulias y compras de confianza. Casa Demetrio cumple 75 años y lo hace con el recuerdo de la tradición y el sabor de la modernidad. Unas bodas de brillantes, que dirían quienes miden el paso del tiempo en metales preciosos, o un 'abrir y cerrar de ojos' si lo miden los vecinos de Naveces, donde está ubicado el establecimiento.

Demetrio Álvarez y su mujer, Regina Suárez, fueron de esos emprendedores de antes que convierten su casa en su trabajo y viceversa. El 8 de agosto de 1942 abrían las puertas de Casa Demetrio, unas de madera que aún no se han cerrado, salvo por descanso del personal. Un bar-tienda que es a la vez estanco, parada de taxi y recepción de apartamentos rurales.

Este domingo, después de los festejos de San Adriano, a los que son fieles, celebrarán esos 75 años de historia con una espicha para todos sus vecinos, amigos, allegados y familia. En definitiva, para todos los que, como ellos, sienten Casa Demetrio como algo propio. A las cinco de la tarde comenzará la fiesta, que se prolongará hasta la noche, momento en el que los asistentes podrán disfrutar de una traca de fuegos artificiales, de esos que venden desde hace décadas.

«A lo único que aspiramos es a seguir como hasta ahora, sin grandes cambios»

Un incendio acabó en 1973 con la vida de Demetrio y Regina pero su estela, la del trabajo duro y la constancia, la recogió su hijo, José Luis Álvarez, que también acompañado por su mujer, María del Carmen González, tomó las riendas de un negocio por el que han pasado a lo largo de estas décadas generaciones enteras de una misma familia. Ahora, son los nietos del fundador los que regentan el negocio. Demetrio y Regina, no solo han adoptado los nombres de sus abuelos paternos, sino que también heredaron su empeño por mantener abierto un tipo de negocio que ha cerrado en la mayor parte de los pueblos.

El bar-tienda ha sabido adaptarse al paso del tiempo pero sin perder su halo de tradición. El secreto del éxito no es tal, ya que «solo vale el trabajo, echar horas y tener constancia», apunta Demetrio Álvarez. Junto a los estantes de latas, productos de limpieza, legumbres o pastas, se encuentran las cestas del pan diario, las montañas de periódicos, el carrito de las gominolas o el despacho de charcutería. En 1967 se sumó a esta larga lista el material pirotécnico gracias a la obtención del permiso de venta.

La parada de taxi ahora se ha trasladado a Salinas y al aeropuerto, pero durante años fue la única de Naveces y alrededores, un servicio valorado y demandado por los vecinos del pueblo y sus alrededores. La clientela de Casa Demetrio es fija, aunque «crece por el verano con la llegada de los turistas al concejo». El pan y el periódico esperan cada día a los vecinos, listos para llevar a casa, «hay clientes que han crecido con nosotros aquí».

El objetivo ahora es llegar al centenario. Por delante veinticinco años más de trabajo, pero también de la recompensa del cariño de sus vecinos. No hay varitas ni fórmulas mágicas, Casa Demetrio solo aspira a «seguir como hasta ahora, sin grandes cambios», apunta su propietario.

La fiesta del domingo se prevé larga y divertida. No faltará el buen comer, para ello se asarán corderos a la estaca y se hará parrillada, que se completará con dulces típicos. «Pondremos un photocall para que quien venga pueda llevarse el recuerdo. Además, aprovecharemos el banco de la entrada en el que yo me hacía las fotos cuando tenía dos años», comenta el propietario.

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