Aprender e innovar en el pasillo

Los alumnos trabajan, por turnos, en las nuevas zonas habilitadas en los pasillos. / LVA

El colegio Maestro José Luis García de Piedras Blancas saca las clases del aula | El centro educativo de Piedras Blancas apuesta por métodos de enseñanza activa en los que el alumno es el protagonista

SHEYLA GONZÁLEZ PIEDRAS BLANCAS.

Las nuevas metodologías de aprendizaje apuestan por dar a los alumnos un papel activo en la enseñanza y no solo como receptores de información. En el colegio Maestro José Luis García, Campiello, de Piedras Blancas han decidido llevar estas teorías a la práctica y lo han hecho sacando las clases fuera del aula, en concreto, a los pasillos del centro escolar. Esta iniciativa, que ya pusieron en marcha a finales del curso pasado, será la que presenten este viernes en la Feria de Innovación Educativa del Principado de Asturias a través de un vídeo que han preparado sobre la actividad.

El proyecto lleva como nombre 'Espacios de innovación de aprendizaje' y consiste en la adecuación de rincones dentro del colegio en los que los alumnos puedan reforzar los conocimientos o bien dar rienda a su creatividad como un área más de aprendizaje. «Se tomó como ejemplo los proyectos educativos de infantil y creímos que podía ser buena idea aplicarlos también a primaria», explicó el director de Campiello, Francisco Álvarez.

En el caso del centro de Piedras Blancas han creado un espacio 'libre' para cada tres aulas de primaria. En ellos se han instalado sofás, sillas de colores, mesas, estanterías y hasta una televisión de 55 pulgadas a la que los estudiantes pueden conectar sus tablets y trabajar a través de ella con juegos educativos. «Los profesores de cada aula se van organizando y, dependiendo de la materia que se esté impartiendo en ese momento, se van alternando los alumnos que pasan por estos rincones», comentó el director.

De esta manera los alumnos se sienten como en casa y tienen la libertad de crear y aprender. Dependiendo del curso que estén impartiendo cuentan con juegos de mesa como ajedrez o las damas, puzzles, juegos de lectoescritura o propuesta que afianzan el cálculo matemático, entre otras. «Este año continuamos con lo que iniciamos en el segundo trimestre del año pasado. Iremos puliendo pequeños detalles que vamos viendo que hay que mejorar para sacar el máximo partido al proyecto educativo», apuntó Francisco Álvarez.

Los estudiantes se han adaptado a la perfección a estos nuevos rincones en los que a través de metodologías más activas adquieren los conocimientos requeridos para su edad. «Se trata solo de crear entornos agradables de aprendizaje que ayuden a los alumnos a tener una mayor motivación por aprender», recalcó el director del centro, que hizo hincapié en que estas actividades «refuerzan la idea de un alumno activo, un estudiante más protagonista que el profesor que se convierte en un canal para ayudarles a mejorar y a aprender».

Dependiendo de la materia que les toque ese día experimentan a través de libros, juegos o trabajos en grupo. «Hay que pulir algunas cosas porque estos rincones están en los pasillos y a veces los alumnos hablan más alto de la cuenta y pueden llegar a molestar a los que están dando clase en el aula. Pequeños detalles que según avance este curso seguro que se arreglan», comentó Francisco Álvarez.

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