«Candás está muy vivo»

Las autoridades de Carreño, en la primera fila de un Teatro Prendes que no se llenó.
Las autoridades de Carreño, en la primera fila de un Teatro Prendes que no se llenó. / A. G.-O.

«Me niego a pensar que la única opción sea irse», aseguró la actriz sobre aquellos que dicen que en el concejo no hay futuro ni oportunidadesVerónica Gutiérrez da un divertido pregón en el que recuerda cómo vivía el Cristo

ALICIA G.-OVIES CANDÁS.

Verónica Gutiérrez ha demostrado en su larga trayectoria como actriz que es capaz de meterse en la piel de cualquier personaje y arrancar las carcajadas de aquellos que la ven desde el patio de butacas. Ayer interpretó su papel más importante como pregonera de las fiestas del Cristo de Candás. «Es un papelón. Es más difícil de lo que pensaba porque hay tantas cosas que decir que te bloqueas. Como cuando vas a los Helio y te quedas paralizada ante el mostrador», reconoció, en un Teatro Prendes que no se llenó.

Con sentido del humor y bajo el sonido de las risas de los presentes, Gutiérrez hizo un repaso de lo que son para ella estos días. «Se me hace extraño esto de abrir las fiestas porque yo siempre fui más de cerrarlas. Sin doping, eh. Que ya estoy viendo el tema de conversación de mañana. Yo de aquella ni sidra, pero nos pasábamos prácticamente todas las fiestas sin dormir», relató.

PROGRAMA

Martes 12
A las 17 horas, circuito urbano de ciclismo. Trofeo de fútbol, a las 19 horas.
Miércoles 13
Día de los fuegos. Por la tarde, trofeo de fútbol sala y espectáculo musical para los niños. A las 23 horas, orquesta.
Jueves 14
Alborada con Esther Vega. A las 11.30 horas, procesión y misa solemne. Por la tarde, habrá juegos infantiles.
Viernes 15
A las 18.30 horas, desfile de charangas.

Tanto disfrutaba la actriz en el Cristo que recordó que siendo más joven llegó a sufrir dos esguinces mientras bailaba, «uno junto a los coches de choque y otro en la plaza de La Baragaña», dijo. Pero no todo en su pregón fueron bromas. Al hablar de la Alborada, «toca ponerse un poco seria porque ese es un acto solemne y, aunque estemos de fiesta, en Candás no nos falta un momento para honrar la memoria de los marineros que tantas veces lidiaron con la cara menos amable de la mar».

El broche final a las celebraciones, lo pondrá el próximo viernes, día 15, el Cristín. Es un día que los candasinos sienten suyo y donde queman los últimos cartuchos que les quedan. Esa jornada los hombres se visten con el traje de las mujeres, y viceversa, y cuando termina la orquesta la música sigue con las voces de los vecinos que logran aguantar toda la noche. «En ese momento formamos una gran pandilla, que ye lo más guapo de ese día», aseguró.

Y es que el Cristo es una fiesta que Gutiérrez vivirá este año como nunca y a las que siempre vuelve a pesar de haber pasado una época fuera. Como muchos, escuchó en varias ocasiones que en la localidad no hay ni futuro ni oportunidades, pero decidió volver porque «me niego a pensar que la única opción sea irse». Como ella dice, «Candás está muy vivo».

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