Copcisa comenzará la demolición del chalé de Salinas esta misma semana

El chalé, propiedad de José Aurelio Rivero, en el que se debe demoler todas las ampliaciones . / MARIETA
El chalé, propiedad de José Aurelio Rivero, en el que se debe demoler todas las ampliaciones . / MARIETA

La empresa encargada de las obras ya cuenta con todos los permisos municipales y el aval de los juzgados que llevan el caso

S. GONZÁLEZ SALINAS.

La demolición del chalé de Salinas es ya una realidad. La empresa adjudicataria de las obras, Copcisa, ya cuenta con todos los permisos municipales y con el visto bueno de los juzgados que llevan esta causa, que han fallado contra los diferentes recursos presentados hasta el momento. Según ha podido saber LA VOZ, las obras son más que inminentes y podrían comenzar esta misma semana si la propiedad lo permite, ya que para tener acceso al chalé es necesario el visto bueno del dueño, el exfutbolista José Aurelio Rivero.

Los operarios ya tienen todo listo y esperan órdenes para acudir al domicilio, una tarea que harán previsiblemente acompañados de la Policía Local de Castrillón. Copcisa deberá demoler todas las ampliaciones realizadas en la vivienda, lo que implicaría tirar abajo gran parte de la que linda con los vecinos, quienes denunciaron su ilegalidad. Desde el Ayuntamiento se han dado ya todos los pasos para que se pueda realizar la obra, a la que están obligados por sentencia judicial desde el primer trimestre de este año.

La posibilidad de que el propietario se niegue a que los operarios entren está ahí, en ese caso la empresa deberá pedir permiso al juez para poder entrar en la propiedad privada de Rivero. La demolición, que costará 92.577 euros tras bajar el precio de licitación en unos 42.000 euros, llevará unos días y debe ejecutarse en base a los proyectos elaborados por el Consistorio y presentados ante los dos juzgados de lo Contenciso-Administrativo de Oviedo.

La formalización del contrato se llevó a cabo a finales del mes de octubre, aunque posteriormente fue necesario recibir el Plan de Salud y Seguridad por parte de la empresa antes de darles el visto bueno. Las ampliaciones, divididas en dos lotes y cada una juzgada por un tribunal, están unidas a la totalidad de la vivienda por lo que la demolición siempre ha sido la última opción, ya que según ha denunciado en varias ocasiones su propietario es como «tirar el chalé al completo» y es que además de las dependencias propiamente dichas, estas están unidas a las redes eléctricas, de agua y de calefacción.

La demolición llega después de que los juzgados hayan dado la razón a los vecinos colindantes y certificasen que estas modificaciones del proyecto original se hicieron de manera ilegal al no respetar el Plan General de Ordenación Urbana aunque contaron con el beneplácito del Ayuntamiento. Es esta última la razón que abre la puerta a José Aurelio Rivero para reclamar ahora ante el Consistorio una indemnización por responsabilidad patrimonial, que sería de una fuerte cantidad de dinero presumiblemente.

Este conflicto ha suscitado también las quejas de la oposición. Jesús Ángel Cabrales, portavoz del PSOE, culpaba a la alcaldesa, Yasmina Triguero, de no haber defendido los intereses municipales y de no haber sabido mediar entre los vecinos para una mejor solución.

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