Corvera revive los cuentos clásicos

Jacinto Pravos junto a la carroza que representa el cuento de Caperucita Roja. / PATRICIA BREGÓN
Jacinto Pravos junto a la carroza que representa el cuento de Caperucita Roja. / PATRICIA BREGÓN

Jacinto Pravos y Rosario Morais recrean historias infantiles en las carrozas de carnaval

SHEYLA GONZÁLEZ LAS VEGAS.

El cuento de Caperucita Roja es uno de los clásicos más leído a los niños, a él se ha sumado de manera más reciente la princesa Rapunzel, mientras que los amantes de la mitología asturiana se decantan por narrar las historias de la Xana y el Cuélebre. Los tres serán los protagonistas este domingo del desfile de Antroxu organizado por el Ayuntamiento de Corvera.

Las carrozas que ambientarán el recorrido han sido realizadas por los trabajadores municipales Jacinto Pravos y Rosario Morais, que han plasmado en madera y telas a los personajes de estas historias infantiles. «Llevamos un mes para crear todas las piezas que componen las carrozas y también la ropa que visten sus personajes», explicó Jacinto Pravos.

La primera de las carrozas recrea el cuento de Caperucita y en ella se ve al lobo recostado en la cama con la niña a su lado, ataviada con su clásica capa roja, y el cuadro de la abuelita sobre la pared. La segunda plasma la Xana y el Cuélebre junto a un riachuelo y la última creación escenifica a la princesa Rapunzel en lo alto de la torre y al príncipe que intenta salvarla.

«Llevamos un mes para cara crear todas las piezas y la ropa de los personajes»

La madera es el material principal de todas las piezas, que luego son pintadas con esmero en las dependencias de la Casa del Deporte. «Tan solo paramos una semana tras la cabalgata de Reyes», recalcó Pravos, que también se encarga de las carrozas de los Magos. La Casa del Deporte, ubicada tras el Centro Sociocultural de Las Vegas, se ha convertido en su taller. Allí han trabajado mañana y tarde para tener listas todas las carrozas para este domingo.

En ellas no falta detalle. La cama del lobo feroz es de madera y cuenta con un edredón bordado. En la pared hay una estantería con libros. «Rosario se encarga de vestir a todos los personajes. Hace ella misma las prendas para personalizarlas totalmente», indica Pravos. Igualmente, para la carroza de la mitología asturiana se ha recreado un riachuelo y un entorno natural, en el que no faltan los elementos vegetales reales.

Tras el desfile, el Ayuntamiento no descarta ceder las figuras creadas a los centros educativos o entidades que así lo requieran. «Estaríamos encantados de que se pudiera conservar. El año pasado el castillete minero se quedó en Las Vegas. Es un gran trabajo y estaría bien darle otro uso», indicó Rafael Alonso, concejal de Festejos.

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