Cucharones de sabor tradicional

Rui Sousa, tercero por la izquierda, Roberto Reginelli, quinto, y Berto Domínguez, sexto, antes de recibir el galardón. /  PATRICIA BREGÓN
Rui Sousa, tercero por la izquierda, Roberto Reginelli, quinto, y Berto Domínguez, sexto, antes de recibir el galardón. / PATRICIA BREGÓN

Los restaurantes La Pondala, D'Berto y O Valentim, galardonados por la Cofradía de la Buena Mesa de la Mar

SHEYLA GONZÁLEZ SALINAS.

Los platos de cuchara son la base de la cocina tradicional, la de supervivencia. Pasan los siglos y siguen teniendo vital importancia en la gastronomía. A ellos dedican cada año los miembros de la Cofradía de la Buena Mesa de la Mar sus premios, en concreto, al guiso marinero. Restaurantes regionales, nacionales e internacionales que comparten su amor por los productos del mar y por la buena cocina son los galardonados cada edición. Los distinguidos en esta ocasión han sido La Pondala (Gijón), D'Berto (O Grove) y O Valentim (Oporto).

Representando a los establecimientos visitaron ayer Las Colonias de Salinas sus cocineros, Roberto Reginelli, Berto Domínguez y Rui Sousa. Ninguno compartió sus recetas secretas pero si quisieron explicar los ingredientes que ponen en ellas, el cariño y el respeto por la materia prima. «O Grove es el paraíso del marisco y del pescado, tenemos la suerte de tener el puerto al lado. Si a eso le pones cariño y amor tienes el guiso perfecto», explicaba Berto Domínguez, que también puntualizaba, «no hay que estropear el producto, de nada sirve tener el mejor si acabas con él».

Impresiones parecidas transmitía Rui Sousa. En su caso el restaurante O Valentim se encuentra en pleno puerto y como tal hace gala de los mejores pescados. «Oporto es la ciudad con el mejor pescado del mundo. El producto cruza la calle y ya está en nuestro restaurante. Cuando el pescado es bueno, como el nuestro, solo hay que intentar no maltratarlo», decía el cocinero, que añadía que «nuestra seña de identidad es el pescado a la parrilla. La calidad es fundamental, es nuestra mayor preocupación».

En Gijón no son menos y la cocina tradicional lleva siendo la base de La Pondala decenas de años. «Nuestra voluntad es seguir manteniendo las recetas tradicionales de los guisos asturianos aunque se les puede aplicar nuevas técnicas, eso no implica cambiarlos, es sinónimo de mejorar», explicó Roberto Reginelli.

Los tres confiesan que la cocina de vanguardia «se la dejamos a los nuevos chefs». Los 'Cucharones' les han subido la autoestima y para ellos representan «un reconocimiento a la trayectoria, al saber hacer». El cocinero Berto Domínguez apuntaba ayer tras firmar en el libro de honor de la Cofradía de la Buena Mesa que «estas asociaciones están formadas por gente especializada, que sabe lo que tiene entre manos. Es un orgullo y un placer que reconozcan la cocina tradicional».

Rui Sousa coincidía en su apreciación y hacía hincapié en que «este trabajo es muy duro e implica muchas horas por eso estos galardones son tan importantes para nosotros». Aunque los galardones son bien recibidos ponen el listón alto y Roberto Reginelli confesaba que «la visita de las cofradías nos preocupa más de lo normal, son muy expertos y hay que dar el mejor nivel ante ellos, pero también te estimulan a hacer las cosas mejor».

Tras visitar La Colonia recorrieron el Museo de Anclas de Salinas y, por la noche, compartieron mesa en el restaurante La Capilla del Hotel NH Palacio de Avilés. Una cena que contó con un menú marinero en el que se pudo degustar, entre otros, hasomaki de salmón ahumado, timbal de bacalao, solomillo al foie y pasteis de nata con helado de gianduja.

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