El Defensor del Pueblo admite la queja de Cubera sobre el problema de los porreos

A. G.-O. VILLAVICIOSA.

La rotura del muro del porreo de Cavanilles en el mes de enero puso de relieve la situación de abandono en que se encuentran estas estructuras. Desde entonces, el efecto dominó ha hecho que sean muchos los terrenos afectados, se calcula que más de 200 hectáreas, por la entrada de agua. La negativa de la Demarcación de Costas a hacerse cargo de los daños ha impedido poner fin a esta problemática. Por esa razón, la Asociación de Amigos del Paisaje Cubera decidió en marzo llevar esta situación ante el Defensor del Pueblo, que ha admitido a trámite la queja y comenzará a realizar gestiones con las diferentes administraciones implicadas.

La asociación maliaya había valorado presentar otro escrito ante la Fiscalía de Medio Ambiente, un paso que darán dependiendo de la respuesta que reciban del Defensor del Pueblo. «Es muy positivo que la hayan admitido porque no es una queja tonta, pero esperaremos a ver qué nos responden definitivamente antes de decidir seguir hasta el final», explica Ángel Valle, vicepresidente de la asociación.

Para el maliayo, se «está perdiendo el parte del patrimonio natural del concejo. Cuando bajas por la zona de Miravalles ves que todo está quemado. El suelo de los pastos tardará más de un año en recuperarse», lamenta. Valle critica, además, la postura de Costas, porque no «cuenta con un argumento de peso para defender su postura».

Las altas exigencias que la administración regional impone a los solicitantes ha llevado a los concesionarios del porreo de La Marquesa a rechazar la propiedad del mismo. Ahora, el Ayuntamiento valorará si se hace cargo de las obras por ejecución subsidiaria.

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