Denuncian a la empresa de seguridad de Perlora por el mal estado del vehículo

Engranajes oxidados de la puerta del coche. A la derecha, el asiento roto. / AVISPA
Engranajes oxidados de la puerta del coche. A la derecha, el asiento roto. / AVISPA

Los vigilantes utilizan un coche con los asientos rotos y las puertas oxidadas, según el informe presentado ante Inspección de Trabajo

A. G.-OVIES CANDÁS.

La Asociación de Vigilantes de Seguridad Privada de Asturias (Avispa) ha denunciado ante la Inspección de Trabajo y Seguridad Social el mal estado del vehículo que utilizan los profesionales contratados por la empresa Alcor Seguridad para controlar el recinto de la Ciudad de Vacaciones de Perlora. Una precariedad laboral, sostienen, que «vulnera claramente los derechos laborales de los trabajadores de Alcor».

El año pasado, la asociación ya advirtió de que el coche no tenía la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) pasada. Un hecho por el que ya fueron sancionados. Entonces, la empresa decidió cambiar el vehículo que tenían entonces por el disponen ahora. Sin embargo, esto no ha supuesto una mejora para los tres profesionales que se encargan de la vigilancia de las instalaciones de Perlora. Y es que el turismo no cuenta con emisoras, chalecos ni linternas, los asientos están rotos y las puertas oxidadas. Además, la organización también presentó hace unos días una denuncia por la falta de calefacción en el puesto de trabajo. En este caso, un técnico de la Inspección de Trabajo y otro del Principado ya se acercaron hasta las oficinas para comprobar la veracidad de esta denuncia.

A los desperfectos físicos del coche se suman otros. Los portavoces de la asociación añaden que «para poder arrancar el coche hay que usar la llave de la garita de seguridad. La del vehículo no funciona». En definitiva, los vigilantes aseguran que «el deterioro es tal que hasta puede suponer un peligro para los profesionales que circulan con él».

Por todas estas razones, la asociación pide al organismo adjudicatario del servicio de seguridad, la Consejería de Presidencia y Participación Ciudadana del Principado, que adopte «de manera urgente e inmediata las medidas correctoras oportunas, incluyendo la apertura de expedientes sancionadores contra esta empresa, por la situación de precariedad laboral que sufren los empleados».

Alcor Seguridad lleva tres años haciéndose cargo de la vigilancia de la Ciudad de Vacaciones al ser considerada la oferta «más ventajosa, económicamente hablando». Está previsto que el contrato finalice en septiembre de 2018, aunque podría prorrogarse. Algo, que desde Avispa, esperan que no sea así. «Esperamos que no los renueven o que directamente no les dejen presentarse a un nuevo contrato», explica un portavoz, quien además critica el papel de la administración regional, a la que «no le importa de qué manera y en qué condiciones estén trabajando».

Juicios pendientes

La empresa de seguridad ha acumulado en los últimos años numerosas sanciones tanto laborales como penales. La propia asociación de vigilantes ha tenido en lo que va de mes dos juicios contra ella y está pendiente de otros tres más. La razón es que Alcor Seguridad paga a sus trabajadores según un convenio propio y no basándose en el acuerdo colectivo estatal de las empresas de seguridad privada. Una diferencia que, según apuntan, supone para los trabajadores la percepción de unos 300 euros menos al mes. Además, están las numerosas irregularidades que ya han sido denunciadas en varias ocasiones.

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