Desfile de agua para Carlos V

El público presencia una representación de danza y música del siglo XVI en la plaza José Caveda y Nava. / A. G.-O.
El público presencia una representación de danza y música del siglo XVI en la plaza José Caveda y Nava. / A. G.-O.

Una misa renacentista en la iglesia de La Oliva abre por primera vez los actos del desembarco en Villaviciosa, empañados por el mal tiempoLa lluvia obliga a suspender el recibimiento por miedo a un fallo eléctrico

ALICIA G.-OVIES VILLAVICIOSA.

Cuatro noches fueron suficientes para que el nombre de Villaviciosa pasase a la historia. La localidad fue la primera en 1517 en reconocer a Carlos de Gante como rey de España, tras desembarcar en Tazones el día anterior. Quinientos años después, la lluvia quiso que ese momento histórico no volviese a representarse. Todo estaba preparado. La gente resguardada bajo sus paraguas y los soportales de las calles esperaba ansiosa parar poder volver a rememorar la entrada del emperador. No pudo ser. Poco antes de las nueve de la noche los rayos comenzaban a iluminar del cielo, preámbulo de la tormenta que caería poco después.

En el exterior de la escuela infantil de La Oliva, punto de partida del desfile, Carlos V esperaba junto a su corte, formada por más de una treintena de personas, a que el cielo despejase para poder hacer su entrada triunfal a la villa, donde iba a ser recibido por autoridades y vecinos en la Casa de los Hevia, vivienda en la que pasó cuatro noches hace quinientos años. Tras media hora, y temiendo la posibilidad de que el agua causase un fallo eléctrico en la megafonía, se decidió suspender el que iba a ser el acto final de las celebraciones de este año. Era hora de colgar los trajes y esperar a que el próximo año la lluvia no haga acto de presencia y permita la función.

Las actividades habían empezado a primera hora de la mañana con la llegada del emperador a la capital maliaya más pronto que de costumbre. El historiador Juan Uría, considerado el padre de la historiografía asturianista, dice -aunque no consta en la crónica de Laurent Vital- que es impensable que, habiendo llegado a Villaviciosa de domingo, el joven Carlos V no cumpliese con sus deberes religiosos. Basándose en esta crónica, la iglesia de La Oliva, acogió, por primera vez, una misa renacentista presidida por el monarca y su séquito ante la Virgen del Conceyu. Se abría así una jornada donde la música del siglo XVI tomó las calles del casco urbano desde primera hora y en la que los vecinos se involucraron más que nunca.

Los trajes largos y las armaduras se convirtieron en la vestimenta habitual en un día en el que la capital maliaya viajó al pasado para recordar uno de los principales hitos históricos de España. El mercado, ubicado en la plaza José Caveda y Nava, fue un ir y venir continuo de gente a pesar de la lluvia que estuvo presente durante toda la mañana, obligando, en varias ocasiones, a cerrar los puestos durante unos minutos. Más de una decena de artesanos participaron en esta iniciativa, en la que la exhibición de aves fue sin duda la estrella de la jornada, llegando a arrancar entre los más pequeños exclamaciones de admiración.

Nada, ni siquiera el cielo, fue capaz de oscurecer una jornada marcada por un claro ambiente festivo. Las agrupaciones Gratie d'Amore, Xistras y Acibreira fueron animando a los numerosos asistentes con actuaciones musicales y exhibiciones de danza. La plaza del Ayuntamiento se transformó por la tarde en lugar de combate entre caballeros, gracias al Tercio Compañía de Cristóbal de Mondragón, de Media del Campo. Las lanzas y espadas se convirtieron, junto a las armaduras, en los mejores métodos de defensa para divertimento de las cientos de personas que se congregaron para no perderse detalle.

Finalmente la lluvia impidió poner el broche final a un fin de semana de intenso trabajo.

Visita de la Nao Victoria

Fue un desembarco especial, no solo por la celebración del quinto centenario de la llegada del emperador, sino por la masiva asistencia de público, que sorprendió tanto a los vecinos como a los propios organizadores. El sábado, el público asistente se vio obligado a guardar colas de más de una hora para poder coger uno de los dos autobuses que durante todo el día estuvieron realizando el trayecto Tazones-Oles para acercar al público al espectáculo. «Nos ha desbordado», reconocía el alcalde, Alejandro Vega, visiblemente satisfecho con el éxito de esta edición.

El emperador volverá en septiembre a pisar tierras maliayas. Lo hará con motivo de la programación especial elaborada por la Red de Cooperación de las Rutas Europeas del Emperador Carlos V. Esta cita permitirá que la Nao Victoria, primera nave en dar la vuelta al mundo, atraque en Tazones durante cinco días. Así, del 15 al 19 de setiembre, Villaviciosa volverá a viajar en el tiempo al siglo XVI.

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