Despedida a un «creador nato»

Hijos y familiares del artista Alfredo Menéndez durante el funeral celebrado en la iglesia de San Félix de Candás. / TAREK HALABI
Hijos y familiares del artista Alfredo Menéndez durante el funeral celebrado en la iglesia de San Félix de Candás. / TAREK HALABI

Las cofradías de la Virgen del Rosario y la Dolorosa quisieron agradecer el trabajo del pintor, quien realizó los grabados de los pendones procesionalesLa iglesia de San Félix se llena en el funeral del artista local Alfredo Menéndez

ALICIA G.-OVIES CANDÁS.

Amigo, buen hombre, sensible. Los adjetivos para describir a Alfredo Menéndez son múltiples y no han dejado de repetirse en los últimos días. El artista ha logrado dejar tras de sí una estela de cariño que perdurará a pesar del paso del tiempo y que ha quedado plasmada en todas sus obras. Candás ha querido devolverle estos días a su familia el amor que el pintor le demostró a la villa marinera a lo largo de toda su vida y lo ha hecho a través de numerosas muestras de afecto que su hijo, Alfredo, no ha dejado de repetir. La última, ayer, durante su funeral.

«Alfredo fue entregándose constantemente a los demás, intentando transmitir un ánimo por la vida que era contagioso», afirmó el párroco candasín Abundio Martínez, quien actualmente es canónigo cantor de la catedral San Salvador de Oviedo. Él fue el encargado de oficiar el funeral en una iglesia de San Félix llena de amigos y vecinos que quisieron darle el último adiós.

Menéndez falleció el lunes a los 83 años debido a una enfermedad cardiaca que le habían detectado hace un tiempo. Fue su sensibilidad, en palabras del párroco, lo que le llevó a plasmar en sus obras las escenas de Candás y sacar adelante tantas iniciativas. Actividades que «nos hacían vivir lo cotidiano de forma más feliz». Su pasión por la vida lo hubiera llevado, apuntó, a estar siempre «con nosotros, sobretodo con sus nietos». Fueron ellos los encargados de cargar ayer con el féretro de su abuelo hasta el interior de la iglesia. Posteriormente, el cuerpo fue trasladado al cementerio municipal, donde fue enterrado en la más estricta intimidad.

Uno de los dos últimos legados de Menéndez fueron los grabados de los pendones procesionales de las dos cofradías de la localidad, la de la Virgen del Rosario y la de la Dolorosa. Ambas entidades quisieron tener ayer unas palabras para el artista. La encargada de hacerlo fue la periodista María Teresa Álvarez, quien le agradeció su labor. Según dijo, el pueblo de Candás siempre estará en deuda con él. Ella tuvo la oportunidad de conocer al candasín, a quien calificó como «un creador nato y un hombre bueno», de forma personal, tras compartir con él numerosas conversaciones, según dijo. La última, confesó, fue el 14 de septiembre, coincidiendo con la celebración del Cristo.

Álvarez destacó, una vez más, el amor de Menéndez por Candás, el cual, afirmó, «no sería lo mismo sin él». Asimismo, aseguró que no había nadie mejor para ser nombrado Hijo Predilecto, título que le otorgaron el pasado mes de septiembre. «Nunca te olvidaremos», concluyó.

Fotos

Vídeos