Despedida con reafirmación

Los niños y sus padres disfrutaron ayer con la Billy Boom Band. / PATRICIA BREGÓN

El festival Ewan cierra con éxito en Salinas tras dos noches de conciertos multitudinarios en su nueva ubicación

M. PICHEL SALINAS.

Como dijo Marcos Cao, fiel a su cita año tras año, «¡Viva el Ewan!». Todos los músicos que participaron en el 'Songs for an Ewan Day' volvieron a reivindicar la continuidad del festival de Salinas, que ayer puso el punto y final tras dos noches y una sesión vermú infantil, con una asistencia multitudinaria en su nueva ubicación de La Vegona, solucionados con eficacia los contratiempos del inicio del viernes, tras la premura de una organización casi a contrarreloj.

Pese a la incertidumbre inicial por el traslado desde el pinar de Salinas, en La Vegona se volvió a crear ese ambiente de intimidad, de comunión entre los músicos y el público asistente que convierte en único el festival desde sus inicio. Ayer todo comenzó con una sesión vermú destinada al público infantil, Marcos Cao y sus compañeros de grupo se transformaron en la Billy Boom Band. Un buen número de padres con sus hijos, pero también abuelos con sus nietos, disfrutaron con el cambio de registro del músico cántabro, al filo de la hora de comer. Un divertimento que hizo las delicias de pequeños y adultos en una mañana radiante, bailando las canciones festivas para niños de todas las edades de Billy Boom.

Fue un aperitivo para lo que vendría a la caída de la tarde. Con puntualidad suiza, a las nueve de la noche se subieron al escenario St Woods. Ellos abrieron el fuego mientras el descampado junto al río se llenaba de público preparado para disfrutar de los grupos y de la comida, con los 'food trucks' funcionando a pleno rendimiento.

Le seguirían Jack Bisonte, Alice Wonder y David Otero, otro de los indiscutibles desde que el festival diese sus primeros pasos. Smile puso el punto y final, más allá de la medianoche. Todos reivindicaron la necesidad del festival y pidieron larga vida para el Ewan.

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