Los estudiantes del colegio San Rafael, auténticos inventores

Varias alumnas del colegio muestran sus inventos. / E. C.
Varias alumnas del colegio muestran sus inventos. / E. C.

Los alumnos de quinto de Primaria crean gafas con parabrisas, sopas rápidas y originales azucareros para vendérselos a sus compañeros

A. G.-O. VILLAVICIOSA.

Los alumnos de quinto de Primaria del colegio San Rafael tienen un gran futuro como inventores. Su profesora de inglés les encargó hace unos días que creasen sus propios productos y elaborasen una presentación para intentar vendérselos a sus compañeros. Un trabajo que se tomaron muy en serio. A clase llegaron originales azucareros, gafas con limpiaparabrisas, yogures azules y barritas energéticas, entre otros.

Los veintitrés alumnos se encuentran estos días estudiando las ventas en la cultura americana. Es el caso de una niña que ha ideado una limonada con miel y que ha tenido un gran éxito. Esto le ha animado a dar rienda suelta a su imaginación y a inventar sus propias creaciones.

Todos se pusieron manos a la obra. Tras hacer los bocetos, comenzaron a darles forma para poder presentárselos en clase a sus compañeros. «Los trajeron hechos de casa y había auténticas originalidades. Fue un proyecto que surgió a través de una lectura, pero les gustó mucho la idea», apunta la maestra.

Todos ellos tuvieron que explicar, en inglés, cómo funcionaba su diseño y por qué tenía que ser uno de los tres ganadores. No fue fácil, aunque, tras varios empates, lograron decidirse. De esta forma, los preferidos por los alumnos fueron unas 'chanclas de la amistad', como las denominó su autor, con un soporte de madera y una llamativa decoración.

La sopa instantánea para hacer en tan solo tres minutos cuando los adultos comen en el trabajo también fue otro de las ideas que más gustó. Su autor llevó muestras para sus compañeros y las acabó sorteando entre los presentes. El tercer producto mejor valorado fue un azucarero fabricado a partir de una botella de plástico.

Uno de los proyectos que quedó fuera de los agraciados fueron las barritas energéticas. El alumno creó un mapa de ideas para explicar por qué era bueno el producto. Además, elaboró muestras, aunque, en este caso, no eran reales. En definitiva, al final, salieron verdaderos diseños que podrían venderse en cualquier tienda.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos