«Hacen falta una ley de memoria histórica y un banco de ADN»

Alejandro Ferrer lee un poema ante la fosa y el ramo de flores de las familias. / A. G.-O.
Alejandro Ferrer lee un poema ante la fosa y el ramo de flores de las familias. / A. G.-O.

Las familias de las cuatro mujeres fusiladas por los nacionales y enterradas en la fosa de Bañugues critican la actitud del Gobierno central

ALICIA G.-OVIES BAÑUGUES.

Hace casi un año, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) iniciaba la exhumación de la fosa común del cementerio de Bañugues, donde en 1938 fueron enterradas cuatro mujeres de Candás que habían sido fusiladas por el bando nacional. Sus familias habían luchado durante años por conocer su paradero exacto, sin obtener resultado hasta entonces. Ayer, coincidiendo con el aniversario de la Segunda República, quisieron volver a reunirse para recordarlas. «Les rindo homenaje todos los días porque siguen en mi memoria», aseguró Miguel García, quien tiene enterrada a una tatarabuela.

Fue Conchita Fernández quien inició esta ardua búsqueda. Su madre se quedó huérfana a los once años. Un día, antes de morir, le dijo que le gustaría poder llevar flores a la tumba de la suya. Así fue cómo Fernández decidió descubrir dónde había sido enterrada. Gracias a unos vecinos de Bañugues comprobó que se encontraba en el cementerio y la asociación dio el último empujón para iniciar los trabajos de exhumación. «Fue muy difícil y agotador», reconoce.

Las labores fueron realizadas por el reconocido médico forense Francisco Etxebarria y contaron con la participación de la arqueóloga Arantza Margolles. La investigación preliminar permitió descubrir la identidad de dos de las cuatro mujeres, María Fernández Menéndez, conocida como María 'la Papona', y Rosana Muñiz-Vitre González.

La exhumación hizo posible, en palabras de Luis Miguel Cuervo, miembro de la asociación, «desenterrar la dignidad de cuatro personas que nunca la perdieron». El especialista lamentó que se trata de un trabajo que deben hacer solos, puesto que «el Estado está ausente». La postura del Gobierno central, «que, un año más, no destinará dinero a la ley para la Memoria Histórica», fue también criticada por la propia Fernández, quien los acusó de haberlos humillado. Posición que compartió el portavoz de Izquierda Unida Carreño, Ángel García, quien acudió al acto junto a los alcaldes de Gozón y Carreño.

«Yo voy a seguir peleando. No solo por mis familiares, sino también por los de los demás», afirmó Fernández. Fue su hija, Sonia Santoveña, la encargada de depositar un ramo de flores junto a la fosa común. Fue un momento emotivo solo roto por los aplausos de los presentes.

Poema de homenaje

Alejandro Ferrer fue uno de los voluntarios que el pasado mes de mayo trabajaron sin descanso en los trabajos de exhumación, labores que desempeñaron con una camiseta gris que ayer quiso depositar junto al ramo de las familias. «Es necesario lograr una ley de memoria histórica consensuada por todos los grupos políticos y un banco de ADN», afirmó. Para él, la experiencia de haber colaborado en Bañugues fue «fabulosa por el hecho de conocer de cerca las historias de la familia y poder hablar con ellas».

Ferrer quiso poner su granito de arena leyendo un poema que la socialista Cani Guardado le dedicó a su tío, quien un día se fue a trabajar y no volvió. El texto hizo saltar las lágrimas de los presentes, que no pudieron evitar emocionarse recordando a sus familiares: «Por suerte nosotros sabemos que están aquí».

Por el momento, la ARMH no valora volver a trabajar en la fosa debido a la falta de fondos y a la dificultad de sacar adelante un trabajo de este tipo.

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