«Félix Granada tenía a Asturias en el corazón cuando hacía su arte»

Las hermanas atienden a la conferencia de Emilia Martín. :: A. G.-O.
Las hermanas atienden a la conferencia de Emilia Martín. :: A. G.-O.

Emilia Martín, responsable del archivo de la Fundación Félix Granda, ofreció ayer una conferencia en el Monasterio de Valdediós sobre el sacerdote y artista asturiano, que fundó el taller de arte litúrgico Talleres de Arte Granda. Él fue el propulsor de la imagen del Sagrado Corazón de Jesús que a día de hoy preside la capilla del cenobio maliayo. «Tenía a Asturias en el corazón cuando hacía su arte», aseguró Martín. Originario de Pola de Lena, se ordenó sacerdote en Oviedo y posteriormente se trasladó a vivir a Madrid, donde murió.

Su objetivo, explicó Martín, «era renovar el arte cristiano, que en esa época estaba muy deteriorado». En un primer momento comenzó elaborando pinturas, aunque donde más destacó fue como director de los talleres. Bajo su mando se crearon importantes obras como el retablo de la Iglesia de Belén en La Habana o el del Santuario Nacional de la Gran Promesa, en Valladolid, de donde proceden las carmelitas. Su trabajo se caracteriza por «una iconografía muy compleja. Tenía una mente muy rica y muchas veces cambiaba de idea sobre la marcha».

Para Granda, el arte cristiano debía basarse en tres pilares: la calidad artística, la artesanal -es decir, que tuviese una buena ejecución y buenos materiales- y la transmisión de un mensaje teológico a través de la iconografía.

Fotos

Vídeos