Flores para recordar «una barbarie que no debió pasar»

El alcalde (en el centro), presidió el acto junto al monolito. / P. UCHA
El alcalde (en el centro), presidió el acto junto al monolito. / P. UCHA

El alcalde anuncia que invertirá 2.000 euros para reparar el monolito, colocar una placa «para explicar lo que pasó» y mejorar su señalizaciónEl PSOE de Villaviciosa celebra un acto en memoria de los 17 médicos y enfermeras fusilados en Valdediós en 1937

A. G.-O. / E. F. VILLAVICIOSA.

El 28 de octubre de 1937 fueron fusilados y arrojados a una fosa común 17 médicos y enfermeras del hospital psiquiátrico de La Cadellada que habían sido trasladados al Monasterio de Valdediós en 1936 por los constantes bombardeos del régimen franquista en Oviedo. Dos días antes de «uno de los episodios más repudiables de la represión», según se recordaron ayer, dos compañías del IV Batallón de Montaña Arapiles 7, perteneciente a la VI Brigada de Navarra, llegaron al celorio y organizaron una fiesta con baile a la que obligaron a ir a las enfermeras.

«Les hicieron todo tipo de barrabasadas. Después, los soldados ordenaron al resto del personal cavar su propia fosa en el prau de don Jaime antes de pegarles un tiro y arrojar allí sus restos», explicó la exconcejal del Ayuntamiento de Villaviciosa, Inés Solares, en el acto para celebrar los 80 años que han pasado de este terrible suceso. Impulsado por la Agrupación Socialista de Villaviciosa, consistió en una ofrenda floral junto al monolito -situado en un camino junto al aparcamiento del monasterio de Valdediós- en memoria de las 17 víctimas.

«Fue una vecina de aquí, Anita Rodríguez, entonces una niña, la que bajó con su padre a tapar los cuerpos que los soldados habían dejado al descubierto», explicó Solares. Ella estuvo presente en la exhumación de los 17 cadáveres, en 2003. «Solo vino un familiar. Lo que aquí pasó fue una aberración que nunca debió pasar», manifestó. En términos similares se expresó Eugenia Montequín, de San Pedro de Ambás. «Es muy triste recordar lo que pasó pero más que el PP de Villaviciosa no quiera autorizar un declaración para condenar estos hechos», dijo.

Al respecto, el alcalde de Villaviciosa, Alejandro Vega, anunció que volverá a presentar esta declaración para el próximo Pleno. También que destinará los 2.000 euros asignados en los presupuestos municipales para recuperar la memoria histórica a «arreglar el monolito que el maliayés Rubio Camín dedicó en 2005 en recuerdo de este acontecimiento, impulsado por la Asociación de la Memoria Histórica y el Colegio de Enfermeros. Queremos poner una placa que explique lo que pasó y mejorar la señalización del monumento».

Junto a las flores, la veintena de personas que asistió al acto guardó silencio en memoria de los caídos a escasos metros de allí hace 80 años. El próximo año, volverán.

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