La grieta del dique de San Esteban tiene los días contados

Maquinaria trabajando en el puerto de San Esteban. /  LVA
Maquinaria trabajando en el puerto de San Esteban. / LVA

Los trabajos, que tratan de detectar dónde está el origen del problema, comenzaron hace poco más de una semana

C. R. SAN ESTEBAN.

San Esteban de Pravia está en obras. Una semana después de la instalación de la grúa de La Junquera, se ultima el fin de obra de la nueva marina seca y comienzan las de la barra del puerto. Tres años después de que se detectara una gran grieta entre la piscina y el muro, se han iniciado los trabajos de reparación. Pero primero, tal como explicó ayer la alcaldesa Carmen Arango, los técnicos estudian el origen y alcance del problema y si «como creemos nosotros, la grieta ha alcanzado el vaso de la piscina». La fisura se agravó con el último temporal que azotó Asturias.

Los trabajos en la zona incluyen, además, la mejora del alumbrado público. Las contadas farolas de la actualidad se verán reforzadas con, al menos, una decena más que irán desde la piscina hasta el faro. Una medida muy demandada por los vecinos de San Esteban.

Respecto a la construcción de la marina seca, estos últimos días se estuvo aglomerando y la obra está prácticamente terminada a falta de algunos flecos. La explanada pavimentada tiene una planta rectangular de 75 metros de largo y 25 de ancho, mientras que la grúa, de brazo giratorio, podrá elevar hasta 8.000 kilogramos. Estas obras, según se informó en su día, han precisado cien mil euros.

Para que el remozado del puerto de San Esteban sea completo solo quedan los trabajos de conservación de las grúas históricas, todo un reclamo turístico de la localidad. Los trabajos, presupuestados en 193.290 euros y con un plazo de ejecución estimado en dos meses, consisten en la reposición de los elementos deteriorados y en la adopción de medidas de protección para evitar nuevos daños.

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