El historiador Iván Muñiz halla el documento que funda la minería del carbón

Iván Muñiz, sosteniendo una reproducción del documento de la licencia para la mina de Arnao. /  MARIETA
Iván Muñiz, sosteniendo una reproducción del documento de la licencia para la mina de Arnao. / MARIETA

Es una carta de 1593 en la que el rey Felipe II autoriza a explotar la 'piedra negra' encontrada en Arnao, la primera mina de carbón de España

M. PICHEL ARANCÉS.

Pocas actividades definen a Asturias a lo largo de su historia, y se convierten en una seña de identidad más allá de sus fronteras, como la minería de carbón. Es bien conocido que su explotación comenzó lejos de las cuencas, pues lo hizo en el núcleo de Arnao, en Castrillón. Allí, por primera vez en España, en el siglo XVI, se empieza a extraer lo que entonces se conocía como 'piedra negra'. Se sabía por referencias que existía un documento que otorgaba la primera licencia, y ha aparecido. Ha sido la labor investigadora del historiador Iván Muñiz, profesor de la UNED, la que lo ha encontrado en el Archivo General de Simancas. Se trata de una carta en la que el rey Felipe II autoriza a fray Agustín Montero para comenzar a extraer el carbón, firmada el 11 de septiembre de 1593. Nada menos que 424 años la contemplan.

«Es la primera licencia de la historia de la minería de carbón en España, otorgada por el rey Felipe II el 11 de septiembre de 1593, y en ella se avisa a la villa de Avilés, como Justicia del territorio en el que se encuentra la explotación», explica Iván Muñiz. Anunció su descubrimiento ayer en Arancés, el otro núcleo poblacional mencionado en la carta, en la sede de la Asociación de Vecinos de Santa María del Mar.

«Un autor situaba el documento en Simancas, pero no se sabía qué contaba, y había dudas con las fechas. Así que empecé mi recorrido por archivos de Asturias, de Madrid, de Valladolid, revisando toda la información, pliego a pliego», repasa el historiador. Hizo la preparación del trabajo en junio, y en julio comenzó su trabajo de exploración de un fondo documental a otro, entre cientos de legajos de la época en que se suponía que estaba datado, el siglo XVI. «He ido por toda España en coche -desvela-, dormía al lado de los archivos. Los archiveros han sido de gran ayuda. Después, un documento lleva a otro, vas juntando pistas, y poco a poco vas acotando la búsqueda. La labor de filtrado es clave».

Descubrimiento

Y al final, las pesquisas tuvieron éxito. «Me decían los archiveros que cuando aparece el documento se nos pone una sonrisa especial. Y suelen aparecer siempre al final, cuando el archivo está a punto de cerrar», bromea. El caso es que la búsqueda fructificó, y con ella ha cerrado el círculo del comienzo de la historia de la minería del carbón en Castrillón y, por ende, en Asturias y España. Con una licencia firmada en El Escorial por el rey de un imperio en el que no se ponía el sol. «Siguiendo los procedimientos de las nuevas ordenanzas mineras de Felipe II, se fijaban las cláusulas legales y se notificaba a la villa de Avilés, cuyas justicias habían de velar por su cumplimiento y por los derechos del rey sobre los beneficios. Castrillón y Avilés tuvieron mucha importancia en lo sucedido, al igual que el pueblo de Arancés», destaca Muñiz.

Esta licencia es una respuesta a una carta enviada al rey por fray Agustín Montero, quien había encontrado 'la piedra negra' en Arnao, que hizo la investigación para conocer si merecía la pena la explotación del carbón encontrado. Como recuerda el profesor, «esa carta apareció en el 2009, y ya la publicamos entonces. Es la que da el inicio de todo esto, que podría haber acabado en un callejón sin salida».

Con este hallazgo, el reino se ponía al nivel de Inglaterra, o Flandes, y comenzaba a dejar atrás la era del carbón vegetal. Toda esta historia del hallazgo, ha sido recogida por Iván Muñiz en un libro, 'La piedra negra. Arnao. Orígenes de la minería de carbón en España', que será presentado este viernes en el Valey.

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