La iglesia de Naveces acogerá esta tarde el funeral por Concepción Barbeira

La capilla ardiente quedó instalada en el Tanatorio de Avilés ayer a media tarde. / MARIETA
La capilla ardiente quedó instalada en el Tanatorio de Avilés ayer a media tarde. / MARIETA

La capilla ardiente de la mujer castrillonense cuyo cuerpo apareció el jueves en la costa vasca quedó ayer instalada en el tanatorio de Avilés

EVA FANJUL AVILÉS.

Los restos mortales de Concepción Barbeira Mariño, la mujer de 46 años desaparecida el pasado día 2 en Santa María del Mar, se encuentra desde media tarde de ayer sábado en el tanatorio de Avilés, donde ha quedado instalada la capilla ardiente. Tras el traslado desde Vizcaya, donde se practicó la autopsia, familiares y amigos recibieron, pasadas la seis y media de la tarde, el cuerpo en San Cristóbal. El funeral se celebrará a las cinco de la tarde de hoy domingo en la iglesia parroquial de Naveces. Posteriormente será enterrada en el cementerio de municipal de Núñez, en Corvera.

El dolor y el agotamiento tras semanas de búsqueda incesante y angustia han hecho mella en los seres queridos de la castrillonense, un desgaste y sufrimiento que ayer se reflejaba en sus rostros. El viernes, la confirmación por parte de la Guardia Civil de que el cuerpo de la mujer encontrado el jueves por un submarinista flotando en el mar entre las localidades vizcaínas de Lekeitio y Ondarroa era el de Concepción Barbeira, acabó con las últimas esperanzas de la familia de encontrarla con vida. Ahora, aunque queda el consuelo de haber recuperado su cuerpo, nada puede mitigar el dolor de una pérdida prematura, incomprensible e inexplicable aún para muchos.

Lo que sí se ha concretado tras la autopsia realizada el viernes es que se descarta que el fallecimiento se haya debido a una muerte violenta. Finalmente, la identificación ha sido posible gracias a las huellas dactilares, aunque ya desde un primer momento se sospechó que posiblemente el cuerpo fuera el de Barbeira, ya que llevaba prendas que coincidía con las que vestía la asturiana en el momento de su desaparición.

Durante varias semanas se buscó a Barbeira por tierra, mar y aire, participando en las batidas numerosos voluntarios. Dos helicópteros, el del 112 y el 'Helimer' de Salvamento Marítimo así como embarcaciones de la Guardia Civil y particulares rastrearon sin éxito la franja costera comprendida entre la desembocadura del Nalón y el Cabo Peñas, llegando incluso hasta Luanco, así como diversas zonas de interior, especialmente las más próximas a su domicilio, en San Adriano, a escasos dos kilómetros de Santa María del Mar.

La desaparición de la castrillonense coincidió en el tiempo con la de otras dos asturianas, Paz Fernández Borrego y Lorena Torre, coincidencia que generó cierta alarma social si bien las fuerzas de seguridad insistieron casi desde el primer momento en que las desapariciones no estaban relacionadas. El cadáver de Fernández Borrego fue hallado en el embalse de Arbón con evidencias de que había sido asesinada. Poco después la Guardia Civil detenía al presunto autor, Javier Ledo, que se encuentra en prisión preventiva.

La búsqueda de Lorena Torre aún continúa.

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