La ría, laboratorio del cambio climático

Es, con la del Eo, una de las cuatro elegidas en el Norte para identificar los beneficios que aportan a la sociedad y calcular su pérdida por inundación

ALICIA G.-OVIES VILLAVICIOSA.

La ría de Villaviciosa es uno de los cuatro estuarios de la cornisa cantábrica seleccionados para formar parte del programa Mares destinado a estudiar el cambio climático. El objetivo de la iniciativa puesta en marcha por el Instituto de Hidráulica Ambiental de la Universidad de Cantabria (IHCantabria) es llevar a cabo un análisis del riesgo de los estuarios del norte de la Península Ibérica frente al aumento del nivel del mar.

El estuario maliayo es uno de los «mejor conservados y de mayor valor ambiental de la costa cantábrica», sostienen los investigadores.

La decisión de elegir los estuarios para llevar a cabo el programa se debe a que se trata de ecosistemas costeros especialmente vulnerables a la subida del nivel del mar. De ahí que el instituto cantábrico haya decidido seleccionar cuatro de la cornisa cantábrica -entre ellos, el del Eo, junto con Txingudi-Bidasoa (País Vasco) y Marismas de Santoña- para llevar a cabo el estudio.

Su alto valor ecológico, económico y social pone de relieve, además, la necesidad de conservarlos frente a la situación de cambio que la Tierra ha ido sufriendo en los últimos años y que parece no tener solución a corto y medio plazo.

Toda esta temática va a ser abordada desde el programa Mares. El estudio se centrará, principalmente, en los servicios ecosistémicos asociados a los distintos estuarios. Se trata de «los beneficios que la naturaleza aporta a los seres humanos, ya sean económicos o culturales, y que mantienen directa o indirectamente nuestra calidad de vida presente y futura».

Simulaciones

Para ello, se elaborarán mapas de riesgo de los sistemas naturales frente al cambio climático en los estuarios cantábrico. Así, se comenzará por una simulación mediante métodos matemáticos de la cota de inundación afectada por el aumento del nivel del mal según diferentes escenarios de cambio climático. Y después se identificarán los servicios ecosistémicos que proporciona cada estuario para calcular, finalmente, su pérdida debido a una inundación.

En este sentido, IHCantabria afirma que «la ría de Villaviciosa es un espacio singular, ya que sus condiciones ambientales y marinas, el especial grado de salinidad de las aguas y la alternancia del nivel de anegación por el efecto de las mareas ha traído consigo el desarrollo de especies de flora y fauna muy singulares, convirtiéndolo en un lugar de gran relevancia botánica».

El entorno -unas mil hectáreas- fue declarado Reserva Natural Parcial en 1995 y forma parte de la Red de Espacios Naturales Protegidos del Principado. Es Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y Lugar de Interés Comunitario (LIC), estando incluido en la Red Natura 2000. Asimismo, está integrado en la lista de Humedales de Importancia Internacional (Ramsar).

La intención del instituto IHCantabrica es poder dar a conocer los avances realizados y los resultados obtenidos por su equipo de profesionales durante los próximos meses.

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