Llumeres honra a la mina y la mar

Vecinos y visitantes acudieron al área recreativa de Llumeres a visitar el monumento. / A. G.-O.
Vecinos y visitantes acudieron al área recreativa de Llumeres a visitar el monumento. / A. G.-O.

El monumento incluirá en los próximos años un recuerdo a la ganadería y la agricultura, muy presentes en la comarcaDos vagonetas, cedidas por Hunosa, y un ancla se exhiben ya en el área recreativa

ALICIA G.-OVIES LUANCO.

La parroquia de Bañugues ha estado ligada durante décadas a la actividad minera y marinera. En Llumeres, había un yacimiento de hierro que dio trabajo a los vecinos del concejo. Medio siglo después de su cierre, este pasado sigue estando muy presente en el paisaje -todavía quedan en pie parte de las edificaciones de la instalación, que perteneció a Duro Felguera- y en el recuerdo de la población. El Ayuntamiento de Gozón quiso conmemorar ayer, víspera de Santa Bárbara, a las dos actividades que dieron vida al concejo. Por este motivo, en el área recreativa de Llumeres han instalado dos vagonetas, cedidas por Hunosa, en homenaje a esta tradición minera y el ancla de un viejo barco vasco, como tributo al arraigo minero de sus habitantes.

«Con el paso del tiempo nos olvidamos de dónde venimos, pero no podemos dejar de recordar la importancia que la mina de Llumeres tuvo para el concejo», afirmó el alcalde, Jorge Suárez, que presidió la inauguración de este espacio. Su padre, fue uno de los trabajadores de la explotación de hierro, en las que llegaron a morir algunos hombres. La mina abrió en 1859 y pronto se convirtió en una de las más importantes de l región. Con la construcción del muelle de piedra caliza, su producción pasó de las 7.000 toneladas a superar las 20.000. De ella, llegó a salir el 40% del hierro asturiano. La causa que llevó al cierre de la explotación, según explicó el concejal de Cultura, Manuel Hernández, fue el agotamiento de las reservas en Gozón.

Pocos vecinos quedan ya de quienes sacaban hierro en la mina. Marcelino Fernández fue uno de ellos. «Me gustaba mucho trabajar allí porque fue mi primer trabajo. Estuve diecisiete años», recordó. Su madre, Aurelia Llanos, aparece en una de las fotografías que el Ayuntamiento ha elegido para que formen parte de un panel de información instalado en el área recreativa.

María Esther García, presidenta de la Asociación El Pico, fue una de las impulsoras de esta iniciativa. «Estoy muy contenta. Toda mi familia y gran parte de Bañugues trabajaron en esa mina», afirmó. De ahí, dijo, «lo emocionante de este homenaje dedicado a todos los que vivieron esa época. Lo hicimos, sobre todo, para los que ya no están».

El equipo de gobierno espera ahora poder completar en monumento en los próximos años . Pretenden incluir piezas en recuerdo de la agricultura y la ganadería, otros de los principales sectores del concejo.

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