«Ahora es el momento de luchar contra la invasión de la avispa asiática»

Juan Pardo, durante la conferencia que impartió ayer en Las Vegas. / MARIETA
Juan Pardo, durante la conferencia que impartió ayer en Las Vegas. / MARIETA

«Hay que hacer trampas con un recipiente de plástico con cerveza negra para atrapar a las reinas», manifestó ayer en Las Vegas Juan Prado Coordinador de la Plataforma Stop Vespa Velutina

J. F. GALÁN LAS VEGAS.

La Vespa Velutina, conocida como la avispa asiática, continúa su imparable colonización. «Es un problema muy gordo», advierte Juan Prado, coordinador de la plataforma Stop Vespa Velutina, ingeniero agrónomo y profesor hasta su reciente jubilación en el Instituto La Granja, de Lastres. Ayer impartió una charla en Las Vegas en la que aseguró que es en esta época del año cuando hay que combatir al temido insecto, un devorador de polinizadores que ha protagonizado numerosos ataques al ser humano, uno de ellos de consecuencias mortales.

-¿Cómo ha llegado a Asturias la avispa asiática?

-Entró desde Galicia y desde Cantabria, y ya ha llegado a municipios del área central de Asturias, como Villaviciosa o incluso Gijón. Lo más curioso es que todas las avispas asiáticas de Europa proceden de un mismo individuo, una reina fecundada por cuatro machos que llegó desde China a Burdeos (Francia) vía marítima, en un contenedor de tiestos. Fue en 2004, y en tan poco tiempo han invadido el continente.

-¿Por qué es tan peligrosa?

-Lo primero porque es muy prolífica. Por ejemplo, en Galicia se detectaron por primera vez en 2013, y el año pasado se retiraron 27.800 nidos, lo que da a entender que habrá unos 100.000. El peligro más conocido, que no el mayor, es para la apicultura. Se come a las abejas, pero también al resto de insectos polinizadores, con el consiguiente impacto para el mundo agrario y el medio ambiente. Además, cuando descubre una fuente de comida, ya sea carne, pescado o cualquier otra cosa, en pocas horas se juntan miles.

-¿Y para el ser humano?

-En sí misma no es más peligrosa que la avispa europea, la única que hasta ahora había en España. Al margen de su gran capacidad reproductora, es mucho más rencorosa. Al igual que la europea ataca cuando siente que su nido está en peligro, pero a diferencia de esta es capaz de perseguir a la presa quinientos metros o más, no cincuenta o sesenta.

-¿Dónde anida?

-Cuando la reina está en hibernación hace un nido pequeño, del tamaño de una bola de tenis, en lugares muy refugiados. Y en el entorno humano encuentra muchos. Es el nido cortina. En mayo o junio, cuando nacen las primera hijas, forman en sus inmediaciones el nido primario, como un balón, y una vez entrado el verano y se han multiplicado es cuando construyen nidos de hasta un metro de altura y ochenta centímetros de diámetro. Suelen hacerlo en lugares altos, a más de quince metros del suelo, como copas de árboles y también edificios, aunque en este caso tampoco mucho porque se les detecta muy rápido.

-¿Cuándo ataca al ser humano?

-La reina, que es la única que sobrevive al invierno, suele ser huidiza, pero el segundo nido, el que construyen en mayo o junio, ya constituye un peligro.

-¿Qué se puede hacer en caso de ataque?

-Buscar refugio, en el agua o dónde sea. Y si eres alérgico acudir a un centro de salud inmediatamente.

-¿Cómo se pueden combatir?

-La única manera es cazar a las reinas, y el momento de hacerlo es ahora, al inicio de la primavera, cuando están en el nido cortina y aún no se han reproducido.

-¿Cómo?

-Con trampas. Basta un recipiente de plástico con un atrayente, normalmente cerveza negra o zumo dulce. Lo autoriza una resolución del Principado publicada el pasado día 1 en el BOPA que dispone que hay que registrar las trampas. Puede hacerse online o mediante una aplicación para teléfonos móviles que pronto podrá descargarse gratuitamente desde las principales plataformas.

-¿Cómo se diferencia de la europea?

-Esta avispa es más grande, hasta cuatro centímetros de longitud, la parte de arriba es de color negro, no marrón, como la europea, y lo más característico, tiene calcetines amarillos.

-¿El daño ya causado ha sido cuantificado?

-La avispa asiática ha destruido muchas colmenas de abejas, y el hecho de que se coma a los polinizadores conlleva una merma agraria y al medio ambiente que es muy difícil de cuantificar.

-¿Continuará la invasión este verano?

-Los bruscos cambios de temperatura que hemos tenido a lo largo del invierno juegan en su contra. Al sentir calor la reina sale de su hibernación, estado al que, al contrario que la europea, difícilmente puede regresar. Y si después vuelve el frío, como ha sucedido este año una y otra vez, se muere.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos