La muerte de un perro por envenenamiento causa alarma entre los vecinos de Candás

El Ayuntamiento concluye que «fue un asunto aislado, por un conflicto familiar», tras las denuncias de los residentes en la Policía

PEPE G.-PUMARINO CANDÁS.

El fallecimiento de un perro por envenenamiento causó ayer la alarma entre el vecindario de Candás. Al parecer, la denuncia fue trasladada a la asociación vecinal de Candás. Desde allí comunicaron que, además del can fallecido, había otros tres animales que presentan idénticos síntomas de toxicidad. La zona urbana donde se produjeron los hechos son las habituales del casco urbano donde pasean los perros, la pradera de 'Gervasia' y el paseo de San Antonio.

Esta denuncia generó una notoria respuesta en las redes sociales. A última hora de la jornada, desde el Ayuntamiento de Carreño advirtieron de que se trataba de un hecho aislado y pidieron calma a la población. Fuentes municipales explicaron que, una vez conocida la denuncia «podemos asegurar que se trata de un conflicto sociofamiliar con un desgraciado balance que es la muerte de un animal de compañía. Fue un asunto aislado». Los propios agentes de la Policía de Carreño así lo confirmaron al Ayuntamiento tras prestar declaración la denunciante, propietaria del can, según quien «le ofrecieron una golosina tóxica al perro cuando estaba de paseo».

Si embargo, el responsable del centro veterinario de la villa, señaló que tras realizar una primera prueba se pudo comprobar que la causa de la muerte fue compatible con la ingesta de un tóxico. No obstante, añadió que no se pudo ratificar el motivo de la muerte debido a que «no se practicó la autopsia del animal».

Mientras tanto, desde la asociación vecinal reivindican la necesidad de crear un espacio urbano para el recreo de los perros de compañía.

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