El Museo Marítimo recibirá la visita de un millar de niños antes de fin de curso

Pilar Carrasco explica a los alumnos uno de los paneles de la exposición de piratas que exhibe el museo luanquín. / A. G.-O.
Pilar Carrasco explica a los alumnos uno de los paneles de la exposición de piratas que exhibe el museo luanquín. / A. G.-O.

Abre sus puertas a los colegios incluso los días de cierre pero solo recibe a un centro al día para «ofrecer un buen servicio»

A. G.-OVIES LUANCO.

El Museo Marítimo de Asturias, ubicado en Luanco, recibirá antes de que finalice el curso escolar, el día 21, la visita de más de un millar de estudiantes. Las instalaciones luanquinas pretenden ser parada obligatoria para todos los centros educativos del concejo, de la región así como para algunos colegios de León, Santander y Galicia, que se han acercado ya a Luanco. Este interés viene marcado por el arduo trabajo que está realizando la dirección del museo, que en los últimos años se ha volcado en la programación de diversos talleres para potenciar el carácter divulgativo de las exposiciones y hacerlas más llamativas para los estudiantes. La muestra de piratas, que en pocos días logró superar las 2.500 visitas, es un ejemplo de ello.

«Los centros escolares suelen optar porque los alumnos realicen en primer lugar un taller y luego recorran la exposición de corsarios. Al final, les damos unas guías didácticas para que vean el resto del museo», explica Pilar Carrasco, documentalista del Museo Marítimo.

Estos cuadernillos han supuesto un antes y un después en la forma en que los estudiantes pueden conocer las instalaciones, ya que les da la libertad de recorrer el equipamiento como prefieran. «Cuidamos mucho al público infantil. Es importante que los niños guarden un buen recuerdo para que cuando sean mayores vuelvan. Son los futuros guardianes del museo», afirma.

Los colegios tienen la opción, además, de adaptar la jornada según les convenga, llegando incluso a realizar las visitas los días que las instalaciones están cerradas para el resto del público. Esta flexibilidad ha hecho que el número de centros por día disminuya. «Antes podíamos coger a varios por jornada, pero ahora entre talleres y visitas solo aceptamos uno. Es imposible dar un buen servicio cuando se juntan más de un centenar de niños en la misma sala», apunta Carrasco. La documentalista es la encargada de guiar a los alumnos por la muestra de los corsarios, una de las más llamativas de los últimos años.

Las instalaciones han sumado también recientemente una sala de audiovisuales, conectada a la de pesca a través de una pantalla. Lo que se proyecte en una sala puede verse en otra. Este servicio se da principalmente en fechas puntuales, sobre todo, los fines de semana, cuando más adultos acuden al museo.

Muestra de malla

Cuando finalicen las visitas escolares, el museo seguirá con la exposición de piratas, que estará abierta dos años más. De cara al verano, además, preparan una muestra de mallas. Será, según explicó Carrasco, más pequeña que la realizada en anteriores ocasiones pero la principal novedad será que «durante todo el día habrá alguien trabajando en directo». Habrá, además, piezas antiguas de pesca.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos