Ocho menores atendidos por alcohol y lesiones en el Carnaval de Luanco

El polideportivo fue, una vez más, el lugar elegido por los jóvenes para hacer botellón. / J. F.
El polideportivo fue, una vez más, el lugar elegido por los jóvenes para hacer botellón. / J. F.
Gozón

Uno de los jóvenes tuvo que ser derivado al Hospital San Agustín por un corte en un brazo. El alcalde califica el balance de «muy satisfactorio»

ALICIA G.-OVIES LUANCO.

Si algo queda claro cada 14 de agosto en Luanco es que al Carnaval de Verano todavía le queda una larga vida. La cita, que surgió de manera espontánea entre los vecinos del pueblo, supera cada edición cualquier expectativa, aunque la afluencia de asistentes de este año fue ligeramente inferior a la de ediciones anteriores. Un descenso que se que se ve reflejado en el número de asistencias. Los servicios sanitarios atendieron a ocho menores, de los que solo uno tuvo que ser derivado al Hospital San Agustín por un corte en un brazo. Del resto, cinco fueron atendidos por intoxicación etílica y los otros dos por diversos golpes. Aparte, el hospital de campaña ubicado en el parque Zapardel atendió a un total de veinte personas, la mitad que en 2016. Un balance «muy satisfactorio» para el alcalde, Jorge Suárez, quien ve en estos datos un reflejo de los esfuerzos que se están realizando desde el equipo de gobierno.

El regidor había apostado «de forma casi personal» por el Festival Luanco al Mar, con la esperanza de que los jóvenes optaran por estar escuchando música en un recinto adecuado mejor que haciendo botellón. Sin embargo, su deseo no se cumplió. El primer edil lamentó así que «tenía esperanza porque habían llegado a vender un millar de entradas, pero la asistencia fue menor». Desde el Consistorio habían dado permiso para que las actuaciones se alargarán hasta las seis de la madrugada. La medida acabó afectando a varios vecinos de la zona, quienes llamaron en varios ocasiones al 112.

Comprensión de los vecinos

«Son días puntuales. Lo único que puedo hacer es pedir la compresión de los vecinos», afirmó Suárez. Otro de los puntos críticos fue la estación de autobuses. En esta ocasión, llegaron hasta la capital gozoniega quince autocares discrecionales, muchos menos que en 2016, ya que los visitantes prefirieron optar por utilizar la línea regular.

Los restos de la larga fiesta, que se alargó hasta primeras horas de la mañana, fueron recogidos antes de la salida del sol por los profesionales del servicio de limpieza. A las 9.30 horas, las inmediaciones del polideportivo, centro neurálgico del botellón, se encontraban ya en perfectas condiciones. «Quiero destacar el esfuerzo que han hecho para dejar el pueblo limpio. En cuanto pudieron empezar a trabajar, lo hicieron», destacó el alcalde.

El regidor ha organizado una reunión para finales de septiembre, principios de octubre, con todos los agentes implicados para hacer una valoración común y, según dijo, «seguir mejorando los próximos años».

Temas

Luanco

Fotos

Vídeos