Una orden judicial para entregar a una tortuga muerta

La tortuga fallecida 'Haymadremía' en aguas del Cantábrico.
La tortuga fallecida 'Haymadremía' en aguas del Cantábrico. / CEPESMA

La tortuga fue rescatada en Candás, tratada en el Oceanográfico de Valencia y liberada en el Cantábrico el día 26, donde ha muerto | Luis Laria, presidente de Cepesma, critica la labor del Principado, y se niega a entregar el cadáver «salvo orden judicial o autorización ministerial»

DAVID SUÁREZ FUENTE CANDÁS.

'Haymadremía' es el nombre con que la Coordinadora para el Estudio y la Protección de las Especies Marinas (Cepesma) ha bautizado a la tortuga, una especie caretta caretta, que ha aparecido muerta en las aguas del Cantábrico. El ejemplar había sido recogido en la costa candasina y fue llevado al acuario de Gijón por los responsables del Principado para su recuperación, aunque la tortuga terminó de recuperarse en el Oceanográfico de Valencia y fue puesta en libertad en el Cañón de Avilés, en aguas del Cantábrico, el pasado 26 de julio, con una baliza del Ministerio de Medio Ambiente para su investigación.

El presidente del Cepesma, Luis Laria, ya había advertido en las redes sociales que esta suelta «solo servirá para hacerse la foto de los responsables políticos». Laria intuía el trágico final del ejemplar porque «no es típico de las aguas del Cantábrico», aseguraba ayer, lamentando que no se haya puesto en libertad en el Mediterráneo donde habitualmente crían. La presencia de este animal en estas aguas, dijo, es de tan solo 0,6 ejemplares por año, por lo que considera que no fue una buena idea.

«Nefasta gestión»

El presidente de la Cepesma se mostró muy crítico con «la nefasta gestión del Principado», ya que «es vergonzoso lo que hacen con la naturaleza». Laria también criticó que tras la muerte del ejemplar, que fue traído a tierra por un marinero de Luarca que entregó la tortuga a la Cepesma, el Principado se ha presentado a reclamar el cadáver. «Vinieron los agentes del Seprona y un guarda de Medio Ambiente para que se lo entregase», explicó Laria, quien se ha negado a devolverles el animal. «No lo entregaré salvo orden judicial o autorización del Ministerio de Medio Ambiente», apuntó el presidente de la Coordinadora.

Consideró que «con toda probabilidad, la tortuga murió a consecuencia del palangre, un aparejo utilizado en la pesca artesanal», aunque todavía está pendiente de realizarle la necropsia, que ya ha sido autorizada por el Ministerio.

Laria criticó esta actuación y espera que, con el paso de las competencias de Recursos Natural a la nueva consejería dirigida por Fernando Lastra ,«cambien las cosas». Dijo que la imagen que hasta ahora está dando el Principado con la gestión de los animales «es lamentable». El presidente de la Cepesma también se mostró crítico con la decisión de llevar a este ejemplar herido a las instalaciones del acuario de Gijón. En su opinión, «lo hacen para fastidiar a la Coordinadora».

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