Prisión incondicional para un corverano acusado de asesinato en Fuerteventura

La Guardia Civil le acusa a J.M.L, de 64 años, de ocasionar la muerte de otra persona tras una discusión y una pelea en la localidad de Morro Jable

S. GONZÁLEZ NUBLEDO.

La juez titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Puerto del Rosario (Fuerteventura, Las Palmas) decretó ayer por la tarde el ingreso en prisión incondicional y comunicada de un corverano, J.M.L, de 64 años, como presunto autor del homicidio del joven grancanario E.J.O.H., de 25 años.

La Guardia Civil de la isla, que lleva la investigación del caso, le detuvo el pasado domingo. Los agentes le acusan de ocasionarle la muerte al joven tras una discusión y una pelea en la localidad de Morro de Jable, perteneciente al municipio isleño de Pájara. El corverano ha sido trasladado al centro de preventivos de Tahiche, en Lanzarote.

La magistrada, Eva López Domínguez, tomó declaración durante la jornada de ayer al acusado y a varios testigos que supuestamente vieron como se desarrollaba el crimen. Tras estos testimonios decidió imponerle la prisión incondicional.

Habría usado un cuchillo de cocina atado a un palo y le golpearía con una piedra

El corverano habría atacado a la víctima en plena calle y a la vista de varios testigos, que han sido quienes han narrado toda la agresión a la Guardia Civil encargada del caso. Según explican fuentes del cuerpo, los hechos se produjeron sobre las diez y media de la noche en la calle Lope de Vega. Hasta el lugar habrían llegado ambos implicados, que se adentraron en un establecimiento de hostelería, donde comenzaría la pelea que acabó la muerte del joven.

La discusión se habría desencadenado porque la víctima vivía en un inmueble propiedad del acusado sin pagarle renta alguna, en calidad de okupa, según apuntó ayer el Tribunal Superior de Justicia de Canarias. Los testigos de todo el suceso apuntan que ambos comenzaron el rifirrafe utilizando para ello uno un palo y el otro con una botella de vidrio. Inmediatamente el más joven de ellos, la víctima, pudo huir a la carrera del lugar perseguido por el otro, en este caso el supuesto autor del asesinato.

A causa de las heridas incisas sufridas, hasta seis, producidas presuntamente con un cuchillo de cocina atado al extremo de un palo y la pérdida de sangre, la víctima perdió el conocimiento y cayó al suelo en la cercana Calle Pío Baroja. Las fuentes indican que ese momento fue el que aprovechó el detenido, «para golpearle la cabeza dos veces con una piedra, antes de que fuese reducido por un agente de la Guardia Civil franco de servicio, auxiliado por otros testigos», según apunta el relato de los agentes Guardia Civil.

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