«Era el más querido por los alumnos»

Familia y amigos, a la salida del funeral.
Familia y amigos, a la salida del funeral. / A. G.-O.

La iglesia de Luanco se llena para despedir a Manolo Artime, exconserje del colegio La Vallina y miembro de UGT

A. G.-OVIES LUANCO.

La iglesia de Luanco se llenó ayer para despedir a Manolo Artime, que falleció el miércoles a los 60 años tras una larga enfermedad. Familiares, amigos, estudiantes y compañeros del colegio público La Vallina, donde trabajó como conserje, se congregaron para dar su último adiós a «una persona irrepetible». «Estaba para todo. Siempre con buena cara y riéndose», recuerda Tita Artime, profesora del centro. Para ella, Manolo era «una persona irrepetible».

Artime entró a formar parte del centro en 1987 y fue sustituido en octubre de 2015. «Muchas veces, cuando les preguntaba a los alumnos a qué profesor querían más, siempre me decían que a Manolo», recuerda otra de sus compañeras. Su dedicación le hizo ganarse el cariño de todos aquellos que lo conocieron. Los mismos que ayer no podían evitar llorar por él: «Lo vamos a echar mucho de menos. Era una persona muy buena y a esas nunca se les olvida».

«Amor por esta zona»

Un centenar de personas se congregaron en la iglesia parroquial para arropar a su esposa, Covadonga Blanco, y sus tres hijas. Además de conserje de uno de los colegios de la localidad, Artime había pertenecido al sindicato Unión General de Trabajadores (UGT), lo que le hizo ser muy conocido entre los funcionarios del concejo.

«Vivía en Gijón, pero venía a Luanco siempre que podía. Sentía un amor especial por esta zona», recuerda Victoria Vango, mujer de uno de sus primos. Ella fue una de las personas que lo acompañó el coche el día de su boda: «Nos queríamos mucho». Para él, relata, su vida era escaparse a la isla del Carmen a coger oricios.

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