Una rampa a medias en la playa de Merón, en Villaviciosa

La rampa para acceder a la arena sin pisar las piedras, acaba sobre las piedras./M. ORDIERES
La rampa para acceder a la arena sin pisar las piedras, acaba sobre las piedras. / M. ORDIERES

El Ayuntamiento ha colocado un acceso a la arena para evitar las piedras que acaba sobre el propio pedregal

Cristina Tuero
CRISTINA TUEROGijón

La intención era buena, pero se quedó a medias. La playa de Merón, como un buen número de las que se reparten por la costa de Villaviciosa, acostumbra a tener numerosas piedras. Esta situación hace que el acceso de los usuarios hasta la arena sea algo complicado. El Ayuntamiento maliayo, conocedor del problema, se puso manos a la obra e intentó satisfacer las peticiones de los bañistas que a diario u ocasionalmente van a disfrutar de la playa. Para ello ideó diseñar una rampa que permitiera llegar hasta la arena sin necesidad de pasar sobre las rocas.

La idea de la rampa no era mala, pero los cálculos fallaron. Quien midió la distancia necesaria para 'calzar' la rampa no tuvo en cuenta una cuestión muy importante que no se escapa a los lugareños de la zona: la mar es dueña y ama de la playa, y hace y deshace el pedregal a su antojo. Así que, en vez de calcular con holgura, la solución se quedó a medio camino y la rampa quedó instalada, para sorpresa e hilaridad de los usuarios, justo encima del pedregal. Eso sí, tomándolo con humor, con la rampa y un pequeño salto, objetivo cumplido: se evitan las piedras.

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