«Con la restauración del templo la gente comenzó a unirse más»

Un grupo de vecinos congregados en el exterior de la iglesia de San Félix, en Oles. /  E. C.
Un grupo de vecinos congregados en el exterior de la iglesia de San Félix, en Oles. / E. C.

José Carlos Tuero fue uno de los promotores de la recuperación de la iglesia de San Félix de Oles, cuya labor será premiada por la federación vecinal

ALICIA G.-OVIES VILLAVICIOSA.

El movimiento asociativo de Oles vivió hace más de una década un fuerte impulso con la restauración de la iglesia de San Félix, la cual data del siglo XIII. Un grupo de vecinos, encabezados por José Carlos Tuero, Miguel Cordero Luis Noval y el párroco Severino Canal decidieron unirse para darle una nueva vida al templo. Fueron tres años de trabajo, cada sábado, de forma ininterrumpida. «Cada semana nos juntábamos un grupo de cuatro a seis vecinos. Intentábamos que todo el mundo cooperase. Con la restauración de la iglesia, la gente comenzó a unirse más», explica Tuero. Esa labor será reconocida este sábado por la Federación de Asociaciones Vecinales de Villaviciosa (Faavi), que les concedió el premio Ejemplaridad Vecinal 2018.

El intenso trabajo realizado durante tres años permitió darle a la iglesia una nueva imagen. Cambiaron la cubierta, instalaron campanas nuevas, restauraron el altar, limpiaron el suelo y colocaron bancos nuevos. «Veíamos que se estaba viniendo abajo y decidimos hacer algo. Estaba en muy mal estado», recuerda Tuero. La actuación logró llevarse a cabo gracias a la colaboración del Arzobispado y del Ayuntamiento, además de la labor incansable de los vecinos, quienes ayudaron tanto económicamente como con mano de obra

La culminación de la restauración vino con la recuperación de las fiestas de San Félix, que todavía se mantienen. Cada mes de agosto, los vecinos se reúnen para sacar en procesión a su santo. La imagen fue encargada en su día por Tuero y Cordero al artesano Tino Cuadra. Para su elaboración, recuerda, fueron a sacar madera del río de Cabranes. Se trata de un festejo pequeño donde, en palabras de Tuero, «nos encontramos todos los del pueblo y aquellos que ya no viven aquí pero que regresan para la ocasión. La fiesta se hace para juntarnos».

Los vecinos de Oles tuvieron que volver a ponerse manos a la obra en 2012, con la decisión de cerrar la otra iglesia de la parroquia por causas de seguridad. Los trabajos, que supusieron una inversión de 50.000 euros, obligaron a mantenerla sin uso durante casi tres años. Finalizada la actuación en el exterior, las obras se centraron en el interior, donde además de arreglar y reparar los bancos, adecentaron la zona de los altares y pintaron paredes y techos. Los premios, consistentes en diploma y trofeo diseñado por el artista afincado en Arroes Javier Vallina, se entregarán en la espicha que tendrá lugar el próximo sábado, 16 de junio, a las 20 horas en el llagar El Chamizu (Argüero).

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