Salinas despide hoy a 'Tino Tristán', exdirector de Asturiana de Zinc

Florentino Suárez, en una imagen de archivo. / MARIETA
Florentino Suárez, en una imagen de archivo. / MARIETA

Florentino Suárez García falleció el domingo en Oviedo a los 84 años tras no poder superar un accidente doméstico sufrido hace un mes

J. M. URBANO AVILÉS.

La iglesia de Nuestra Señora del Carmen de Salinas acogerá a las cuatro de la tarde de hoy martes el funeral por Florentino Suárez, 'Tino Tristán' como era conocido por todo el mundo, exdirector general de Asturiana de Zinc hasta su jubilación en 1994. Falleció el domingo a los 84 años de edad en Oviedo, tras no poder superar las secuelas de un accidente doméstico que tuvo hace un mes en su domicilio de Salinas. Ayer lunes se celebró un responso en el tanatorio de Avilés y fue incinerado posteriormente, aunque sus familiares y amigos tendrán oportunidad de darle hoy un último adiós a una persona muy querida.

Florentino Suárez nació en la localidad leonesa de Villablino, aunque lo lógico es que lo hubiera hecho en Mieres, que era la villa en la que vivían sus padres. En 1943, con ocho años, llegó a Salinas y en esa localidad se quedó para siempre. Su padre, de nombre Tristán, facultativo de Minas, llegó al concejo de Castrillón para incorporarse a la plantilla de la Real Compañía Asturiana de Minas, empresa en la que 'Tino', que había estudiado perito y profesor mercantil en Gijón, se incorporó como auxiliar administrativo, protagonizando una carrera profesional que le llevaría a la dirección general en 1989, cargo que ostentó hasta su jubilación en 1994.

'Tino Tristán' no solo fue un hombre conocid o por todo el mundo por su cargo relevante de director general de la Real Compañía, más tarde Asturiana de Zinc, sino por ser una persona cercana con todo el mundo, ayudando a decenas de trabajadores para solucionarles cualquier problema que pudiera surgirles en el ámbito familiar, siguiendo así la estela de la «norma no escrita» instaurada por la familia Sitges, propietaria de Asturiana de Zinc, de ayudar en todo lo que se pudiera en ámbitos como el sanitario, el educativo o el de la vivienda.

Estaba casado con María Amor Gutiérrez, con la que tuvo cinco hijos: Ignacio (fallecido), Carlos, Jorge, María y Rubén, afectado con un síndrome de Down, del que decía siempre que «es mi vida».

Tino fue un amante de los deportes, campeón de Asturias de 400 y 800 metros con la Atlética Avilesina, socio del Real Avilés, Sporting y Real Oviedo, y sobre todo el hombre afable que todo el mundo recuerda por su sonrisa franca y noble que regalaba a todo el mundo en Avilés y en Castrillón, y hasta en Valencia de don Juan, en donde tenía «una casina a la que vamos todos los veranos».

Florentino Suárez no solamente era conocido por la relevancia del cargo que ocupó durante muchos años, sino por ser una persona muy afable, recordada por los múltiples favores que hizo en Avilés y en su entorno de Salinas, donde vivía.

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