«Estamos en shock, era un hombre que vivía por y para sus dos hijos»

«Estamos en shock, era un hombre que vivía por y para   sus dos hijos»
La iglesia de Pillarno se llenó en el funeral de despedida de Nicolás F. Pérez. / PATRICIA BREGÓN

Decenas de personas arropan a la familia en el funeral de Nicolás Pérez, fallecido el miércoles tras caer de una barandilla en Piedras Blancas

Sheyla González
SHEYLA GONZÁLEZ

«Estamos en shock y aún no nos creemos que haya muerto». Fue la frase más repetida ayer en la iglesia de San Cipriano de Pillarno , que se quedó pequeña ayer para dar el último adiós a Nicolás Francisco Pérez, que fallecía la madrugada del miércoles tras caer por una barandilla desde una altura de tres metros en la calle José Fernandín de Piedras Blancas.

Decenas de personas se acercaron al funeral, de cuerpo presente, y arropar así a la viuda y al hijo mayor del fallecido, rotos de dolor por la pérdida, y a sus padres, vecinos de Romadorio. Las muestras de cariño no se hicieron esperar y se repitieron tanto al inicio como al final de la misa. Las lagrimas de la mayor parte de los asistentes afloraron con los recuerdos a Nicolás Pérez, de 47 años, que aunque ya no vivía en Pillarno sí mantenía fuertes lazos con la parroquia. El templo se quedó pequeño y muchos de los asistentes tuvieron que seguir el responso desde la entrada a la iglesia o bien desde su plaza ya que se abarrotó en pocos minutos.

«El shock es tan grande aún no nos creemos la noticia», decían muchos de los asistentes. La familia, rota de dolor, no estuvo sola en ningún momento y eran muchos los que reconocían que «ni ellos mismos son conscientes de lo que ha pasado». El funeral duró media hora y, aunque la lluvia hizo acto de presencia, nadie quiso marcharse sin dar el último adiós a un hombre «entregado».

Nicolás Pérez era muy conocido en Piedras Blancas pues trabajaba en una empresa de limpieza de cristales en el concejo. Amigos y conocidos recordaron ayer su amor por los caballos. «Tanto él como su hija pequeña, que tiene nueve años, compartían muchos momentos y su amor por la hípica», decían. Una afición que se notó sobre manera ayer con las muestras de cariño recibidas por la familia de parte del equipo del Centro Ecuestre El Forcón, donde practicaban este deporte.

El centro dejaba su pésame en las redes sociales, compartido por muchos de los amantes de los caballos. «Es un día muy triste para todos los que formamos parte del Forcón. Se nos va un padre incansable, que desde el primer momento sabía revolucionar la cuadra con sus ideas, locuras y ánimos para todos. Nos va a resultar muy difícil no volver a escuchar sus risas. La gran familia del Forcón le echará mucho de menos».

Todos coincidían ayer en recalcar que «deja un gran vacío en todos los que le conocíamos». A la vez que mandaban sus mejores mensajes y el cariño a la viuda y los hijos «aunque sabemos que en estos momentos nada que les digamos les quite la pena». Tras la misa en la iglesia de Pillarno, Pérez fue enterrado en el cementerio de La Carriona, en Avilés. Aunque en menor medida, esta segunda despedida también contó con la presencia de familiares y amigos para arroparles en los duros momentos.

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