«Yo solo quiero vender barquillos»

«Yo solo quiero vender barquillos», dice Pelayo, el barquillero de Salinas
MARIETA

La Policía Local de Castrillón afirma que recibió una llamada denunciando su actividad cuando hacía su trabajo en la plazoleta del Náutico

J. F. GALÁNSalinas

«Llevo 47 años en esto, y nunca me había pasado nada parecido. No quiero polémicas. Yo solo quiero vender mis barquillos, artesanos y muy ricos». Guillermo Manuel Pelayo Barquín, Pelayo el barquillero, estaba disgustado, abrumado. El domingo hacía su trabajo en la plazoleta del Náutico de Salinas, junto al paseo de la playa, cuando dos agentes de la Policía Local le pidieron que se identificase.

«Me dijeron que los del bar me habían puesto una denuncia por vender barquillos a su entrada. Yo no estaba en el bar, sino en la plazoleta del Náutico, un espacio público», puntualiza. La situación tampoco le cogió del todo de sorpresa porque, afirma, «la semana anterior una camarera me había dicho que me alejara, que allí molestaba». Eso mismo fue lo que, atendiendo los consejos de los agentes y temeroso ante una posible sanción, hizo el domingo, trasladarse al centro de la plaza.

Entonces, sin que él lo pidiese ni lo esperase, viandantes y clientes salieron en su defensa y mostraron su indignación por lo que sucedía. «Se formó un corrillo. La gente le decía al del bar que estaba equivocado, que por qué no iba a poder vender barquillos allí, como llevo haciendo toda la vida, pero como no quiero polémicas me alejé unos metros y punto».

Pelayo es un personaje conocido y querido. El corrillo dio paso a un aluvión de mensajes de apoyo en las redes sociales, en las que incluso se ha abierto una página bajo el epígrafe ‘Todos con Pelayo’. Él lo agradece profusamente. «Estoy orgulloso de todas esas muestras de cariño, pero no quiero que se monte jaleo». La Policía Local de Castrillón confirma que la intervención de los agentes respondía a una llamada denunciando la actividad que ejercía el barquillero. Aunque no se presentó por escrito, se considera una denuncia y, por tanto, su obligación es actuar en consecuencia.

La alcaldesa, Yasmina Triguero, manifestó este lunes que Pelayo solo tiene licencia para ejercer su actividad durante la temporada estival y que está tramitando extenderla al resto del año. Salió en su defensa, y también en la de bar. «Pelayo es una institución, un artesano, y la denuncia que se ha hecho contra él no tiene sentido». En cuanto al bar, «lo están crucificando, y tampoco es justo. Genera actividad económica y empleo, y un error puede cometerlo cualquiera», manifestó la alcaldesa, si bien matizó que «desconozco quién es el autor de la denuncia».

El propietario del bar, por su parte, asegura que no tiene «nada que ver» con un asunto, «que nos está haciendo mucho daño», a la vez que desea «la mejor de las suertes» a Guillermo Manuel Pelayo Barquín , tan conocido en Salinas como en Avilés, donde además de sus «ricos» barquillos también vende castañas en la temporada, siguiendo así una larga tradición familiar.

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